lunes, 22 de mayo de 2017

De todo un poco

Esto va a parecer una entrada de mercadillo. Y eso que no suelo visitarlos, pero como tengo muchas cosas que contar lo haré por partes.
Una de las partes empieza el sábado cuando me invitaron a pasar el día mis amigos Juan y María, estos son el Psicólogo que tanto me enseña y su esposa. Era una reunión más bien de jóvenes cuarentones pero estábamos algunas mamás de dichos cuarentones. Después de hacer las presentaciones, comer, bien comidos y esperando el café, no se le ocurre al Psicólogo otra cosa que poner atentos a todo los amigos para que yo les contara aquellas horas nocturnas que pasamos mi hijo y yo cuando una maldita rata entró en casa. No me hice de rogar. Lo conté a mi estilo y exagerando todo lo que pude. No os extrañéis si os digo que más de uno se revolcaba de risa. Cuando terminé con mi perorata y aprovechando que no se iba a negar, le pedí que me diera una de esas clases tan magistrales que el sabe y que hoy pensaba yo poner en mi blog para distraer a mis amigos un poco. Lo hizo. Y pude tomar apuntes de estos dos relatos:

CATÁSTROFES QUE NO LO SON.

En una pequeña aldea vivía un sabio. Un día, el suelo apareció plagado de gallinas muertas. Entonces los aldeanos fueron en comitiva a preguntarle la razón de ese extraño fenómeno. " ¿Qué cree usted que es esto, una maldición?". A lo que él respondió: No os alarméis. No puedo deciros por qué, pero es por vuestro bien".
Los vecinos se marcharon algo disgustados con esa misteriosa respuesta, pensando que el hombre que tanto admiraban estaba perdiendo la razón. Pero, para su sorpresa, al día siguiente todos los perros cayeron desplomados. Y de nuevo se encaminaron hasta la casa del sabio, que volvió a tranquilizarlos asegurándoles que, aunque costara creerlo, esto también era para bien de todos. La misma escena se repitió al tercer día, cuando se apagaron todos los fuegos.
Pero lo peor estaba por suceder. Días después, una banda de asesinos llegó al pueblo y todos los habitantes se ocultaron temiendo por sus vidas. Pero el jefe de los malhechores dijo:
"No hay gallinas, ni perros. No sale humo de las chimeneas. Vámonos, aquí no hay nadie".
A veces suceden cosas que interpretamos como una catástrofe pero, tras una gran pérdida, la vida también te puede traer cosas buenas que no esperabas.

EL CIELO Y EL INFIERNO.

Erase una vez un fiero samurái que había oído hablar del Cielo y el Infierno, pero que no entendía muy bien qué era eso. Por ello, uno de sus colegas le recomendó que fuera a visitar a un monje que vivía en una cabaña en la montaña. Este hombre, con fama de sabio, aclararía sus dudas.
Cuando llegó al lugar, el samurái pateo la puerta y entró bruscamente en el humilde hogar, mientras el ermitaño estaba sentado en el suelo haciendo caligrafía. Sin siquiera presentarse, el guerrero le soltó:
" A ver, decidme cuál es la diferencia entre el Cielo y el Infierno".
  Como el monje seguía sin hacerle caso, el samurái insistió en la demanda, recibiendo esta contestación:
"Te escuché, pero no tiene sentido contestarte porque eres demasiado tonto para conocerlo".
Esta respuesta le enfadó tanto que sacó la espada amenazándole. En ese momento, el monje miró hacia arriba, sonrió y le dijo:
"Eso es el Infierno".
Y el samurái, comprendiendo que su vida era un constante enfado, dejó caer la espada y se dirigió al buen hombre, esta vez con sumo respeto, para decirle:
"Gracias por exponer tu vida para abrirme los ojos". A lo que el humilde hombre respondió:
"Eso es el Cielo". Porque el Cielo y el infierno no están tras la muerte, sino que son como uno vive.

Después de varias clases, que yo anoté, para contaros otro día, empezaron a contar chistes...de suegras. La verdad es que tenían su gracia y también apunte alguno:

-Pepe, te veo muy preocupado.
-Es que por poco atropello a mi suegra.
-Te fallaron los frenos?
-No, no, el acelerador.

Dos novios en la feria.-Mariano me llevas a subir a la noria?
-Mejor vamos a ver a tu madre, que marea lo mismo y es gratis.

La suegra a su hija.-Ayer tu marido vino tan borracho que se confundió de habitación, se metió en la mía y me hizo el amor.
-Y tu no dijiste nada????
-Ya sabes que no me hablo con el.

....Y siguieron así hasta las tantas...Ya contaré alguno otro día, no quiero cansaros.

lunes, 15 de mayo de 2017

Ni toros, ni rosquillas

Estamos en plenas fiestas de San Isidro patrono de Madrid. No se pueden aguantar tantas fiestas y comilonas, sin dejar atrás...los toros.
Hace ya mucho tiempo que no voy a los toros, ya casi ni me acuerdo de como va la cosa. Pero hoy, aunque solo sea por "chinchar", le he dicho a mi hijo que quería ir a los toros. Me ha contestado.
-Si, a los de Carabanchel.
Ya sabéis, como dice la canción de "la Casta y la Susana". Claro como el es animalista y anti taurino, no puede ver que hagan sufrir a un animal pues claramente me ha dicho que no. Ya os acordaréis de aquel día que os conté, cuando entro una rata en casa y lloro mientras le daba escobazos para que saliera a la calle. Por supuesto que no la mato aunque yo le decía, ¡mátala, mátala! claro que yo estaba subida a una silla, por si acaso.
Bueno el caso es que me he quedado sin toros. Os confieso que no me apetece nada ver una corrida, quizá es porque me he vuelto más sensible con la edad.
Como he visto la cosa un poco turbia he subido a casa de mi vecina Ana a preguntarle si iba a ir a la procesión, me ha dicho que no tenía nada pensado pero que si quería nos íbamos las dos. No me he hecho de rogar y hemos quedado para las dos juntitas irnos a ver al Santo.
Mientras íbamos en el tren hacia la Puerta del Sol para coger buen sitio para ver todo bien, le he contado varias anécdotas que ya he contado otros años y hoy no me he querido repetir.
Se ha reído mucho cuando le he contado que, allá por los años cuarenta, que teníamos una gran sequía, decidieron las autoridades civiles y eclesiásticas sacar a San Isidro en procesión a ver si llovía, pues estabamos en el mes de junio y no había caído ni una gota.
Fueron gentes de todos los barrios de Madrid y pueblos de alrededor, que hoy se dice...La comunidad de Madrid.
El caso es que todo el mundo rezaba, cantaba, mal, pero cantaba. Ese día también estaba yo junto con todos mis hermanitos. Digo hermanitos, porque yo soy la mayor y no tendía más de 11 años, detrás de mi iban 5, después siguieron llegando hermanitos.
Como iba diciendo, las gentes de Madrid y los que vinieron de fuera, cantaban y cantaban. Yo no se si sería porque lo hacían muy "requetemal"  o porque el bueno de San Isidro se canso de tanto canto y tanto rezo, cuando nunca lo visitaban estando siempre en su hermosa Colegiata. El caso es que empezó a caer tal tromba de agua que la gente no sabía que hacer.
El primero que salió hacia los soportales de la plaza fue el señor Alcalde, entonces era el Conde de Mayalde, por supuesto que le siguieron todos los demás, pero no quedó ahí la cosa, tanto corrieron a refugiarse de la lluvia, que dejaron solo al Santo en medio de la hermosa plaza Mayor de Madrid.
Mientras le contaba estas cosas a mi vecina y amiga, ya vemos aparecer la procesión: llegan unos señores vestidos a la usanza del siglo XVIII, la guardia Municipal con sus vistosos uniformes con plumero en el casco y todo, las autoridades eclesiásticas, pero...hoy, no aparecen las autoridades civiles igual que cuando yo era pequeña, ahora, todo ha cambiado y piensan de otra manera. Me ha dado pena.
Ya veíamos casi el fin del acto cuando Ana y yo, las dos a la vez, decimos: ¡Las rosquillas!
¡¡Como nos íbamos a ir sin probar las rosquillas del Santo!!
Como la pradera donde está el jolgorio nos pilla un poco lejos y las dos tenemos ya ...unos añitos. Decidimos comprar las rosquillas, ya sean tontas o listas, en la misma Plaza Mayor. Como dos fieras nos vamos hacia una tienda en la cual había cola para comprar. Nosotras, como dos hambrientas aligeramos el paso para no quedarnos sin ellas...entonces...Ana mete el tacón del zapato en una rejilla del alcantarillado y al echar el otro paso...cae al santo suelo.
Yo, que soy una escandalosa, pego un grito que se debió de oír en diez kilómetros a la redonda, La gente va enseguida a ayudarnos, Ana sigue en el suelo, el zapato metido en un agujero. Cuando la levantan tiene el traje lleno de barrillo y agua. ¡Está hecha una pena! Alguien llama al Samur que está muy cerca.
 Aparecen los sanitarios. No tiene heridas lo que tiene ella y yo  es un apuro que no nos tenemos. Le preguntan cosas, tales como si ve bien, si siente mareo, que donde le duele, que si patatín que si patatán.
Resumiendo...hemos aparecido en Coslada en una ambulancia y...sin rosquillas.
Esto es lo que les ha ocurrido a dos buenas "chicas" que quería ver la Procesión de San Isidro y comer las ricas rosquillitas.
 
 
Y estas son las riquísimas rosquillas que nos hemos perdido. ¿Os gustan?  Pues ya sabéis donde están,  en M A D R I D.
 
 
Aquí os esperamos. ¡Pero tened cuidado! Muchos de los que vienen...se quedan.

lunes, 8 de mayo de 2017

Una preciosa leyenda

Lo primero, felicidades a todas las madres aunque sea un día después. Yo también tuve ayer mi día y lógicamente estuve de celebración.
Lo pase muy bien en Toledo pues es ahí donde vamos muy a menudo por lo tanto, nos conocemos la ciudad igual o mejor que Madrid. Pero...Siempre hay algo que nos deja descolocados y fue que, estando en la ermita del Cristo de la Vega que me gusta verlo siempre que voy a Toledo, una señora muy amable, toledana ella, al verme tan interesada, me quiso contar la leyenda, yo le dije que me la sabía muy bien y que además la había puesto en mi blog. Entonces me dijo:
-¿Conoces la del Cristo de las aguas?
-¡No! Cuéntamela por favor. Y me la contó. La cual, casi me hizo llorar al final de dicha historia.

"Esta leyenda tiene como protagonistas a aquellos que diariamente trabajaban en el Tajo, y nos dice que un buen día, mientras todos estaba en su faena, vieron que llegaba flotando una caja de madera de tosca construcción.
Durante la segunda mitad del siglo XVI, muchos eran los pescadores que buscaban el sustento en las aguas del río, pescando para comer y para cambiar por otras viandas, también las mujeres pasaban largas horas en las orillas lavando la ropa. (Pobrecillas, si vieran nuestras lavadoras)
Eran tantos y variados los habitantes que utilizaban el Tajo para su vida diaria que multitud de leyendas han surgido en torno a este río.
Conocido era ya en la época los numerosos tesoros y riquezas que encierra Toledo en sus entrañas, y creyendo estos trabajadores que la caja que flotaba en el río podría haber escapado de los más recónditos subterráneos toledanos, rápidamente se acercaron a la orilla para intentar alcanzarla.
La sorpresa e intriga por la caja aumentó al momento de intentar tenerla, ya que cada vez que se acercaban a ella como si impulsada por misteriosa energía desconocida, se apartaba de ellos y se iba hacia la otra orilla.
Todos aquellos hombres y mujeres, ya preocupados al ver que ningún intento era posible ya que la caja parecía que cobraba vida incluso al moverse contracorriente y cambiar de orilla siempre huyendo de sus captores, decidieron que era el momento de dar conocimiento a las autoridades.
Llegaron los alguaciles y el Corregidor y decidieron que aquello era un hecho milagroso y no tardaron en avisar a las autoridades religiosas para que decidieran qué hacer con la misteriosa caja que huía con vida propia de sus captores.
Todos querían saber lo que contenía la caja, así que intentaron cogerla, pero cuando ya apenas la tenían cerca, esta se iba hacia la otra orilla y así estuvo bastante tiempo, hasta que por fin pudieron darle alcance.
Todos quieren ver el contenido de dicha caja, unos piensan que es un tesoro, otros temen que sean los duendes que tantas veces aparecen por la ciudad.
 Está el Obispo, el Dean catedralicio y el Cofrade Mayor de la Vera Cruz y todos los cofrades de Toledo.
Todos hablan y preguntan, cuando llega el turno del Cofrade Mayor de la Vera Cruz con sumo cuidado abren la tapa...
 Al abrir la caja descubren en su interior un crucifico de respetable tamaño, moreno y de larga melena, sobre el que aparece un papel escrito, que dice:
"Voy destinado para la Santa Vera Cruz de Toledo".
Toledanos allí congregados toman este hecho como un milagro. Entonces en procesión llevan la imagen hasta el convento del Carmen Calzado, donde permanece hasta 1810, año en que los franceses queman este convento, pasando entonces a la Iglesia de la Magdalena.
Es en aquel lugar donde sacaban a este Cristo en procesión rogando por el fin de las sequías y pestes.
De ahí el nombre de Cristo de las Aguas. (Aquí viene mi llanto)
Durante la fratricida Guerra Civil, la parroquia de la Magdalena fue destruida y con ella el Cristo de las Aguas.

He visto estampas y fotografías que me enseñó mi nueva amiga toledana. Era una talla muy rara y tenía  una melena como jamás he visto en Crucifijo alguno.
 Ni siquiera a los Nazarenos, y mira que nuestro Jesús de Medinaceli tiene una buena melena. (Que por cierto, por si alguien no lo sabe, había una señora que se dejaba el cabello bien largo para hacer el pelo a Jesús de Medinaceli).
He conseguido la historia completa a través de Internet y he llegado a una conclusión:

"NO HAY NADA  MÁS DAÑINO QUE EL SER HUMANO".

lunes, 1 de mayo de 2017

El hábito no hace al monje

Hay muchos refranes que podemos aplicar a esta historia, verdadera por más señas, por ejemplo:
"No te fíes de las apariencias"
"Mala y engañosa ciencia, es juzgar por las apariencias"
"No es harina, todo lo que blanquea" o,
"El hábito no hace al monje"...
Bueno empecemos con la historia, que en algunos momentos me ha hecho llorar un poquito.

Una mujer, con un vestido de algodón barato y su esposo, vestido con un humilde traje, se bajaron del tren en Boston, y caminaron tímidamente sin tener una cita, a la oficina de la secretaria del Presidente de la Universidad de Harvard.
La secretaria adivinó en un momento que venían de los bosques, eran campesinos, "no tenían nada que hacer en Harvard"
-Deberíamos ver al Presidente, dijo suavemente el hombre.
-El está ocupado, contestó la secretaria.
-Esperaremos, replicó la mujer.
Durante horas los ignoró, esperando que la pareja se desanimara y se fuera. Ellos no lo hicieron, y la secretaria vio aumentar su frustración y finalmente decidió interrumpir al Presidente.
-Tal vez si usted conversa con ellos unos minutos, se irán.
El hizo una mueca de desagrado, y asintió.
Alguien de su importancia no tenía tiempo para ocuparse de gente con vestidos baratos. El Presidente, con el ceño adusto se dirigió con paso arrogante hacia la pareja. La mujer dijo:
-Tuvimos un hijo que asistió a Harvard. Era feliz aquí. Mi esposo y yo deseamos levantar algo, en alguna parte del campus, que sea en memoria de nuestro hijo.
El Presidente no se interesó.
-Señora, le dijo ásperamente, no podemos poner una estatua para cada persona que asista a Harvard y fallezca. Si lo hiciéramos este lugar parecería un cementerio.
-Oh no, exclamó la mujer rápidamente. No deseamos erigir una estatua. Pensamos que nos gustaría donar un edificio a Harvard.
El Presidente entornó sus ojos. Echó una mirada a la pareja y entonces exclamó:
¡¡Un edificio!!
 ¿Tienen alguna remota idea de cuanto cuesta un edificio? Hemos gastado más de siete millones de dólares en los edificios aquí en Harvard.!
Por un momento la mujer quedó en silencio. El Presidente estaba feliz. Tal vez se podían deshacer de ellos ahora...
La mujer se volvió a su esposo y dijo suavemente:
-¿Tan poco cuesta construir una Universidad? ¿Por qué no construimos la nuestra? Su esposo asintió.
El rostro del Presidente se oscureció en confusión y desconcierto.
El señor Leland Stanford y su esposa se marcharon, viajaron a Polo Alto, California, donde establecieron la Universidad que lleva su nombre.
 La Universidad de Stanford, en memoria de su hijo del que Harvard no se interesó.
La Universidad "Leland Stanford Junior" fue inaugurada en 1891, en Palo Alto, "junior" porque era en honor del fallecido hijo del rico terrateniente.
Hoy en día la Universidad de Stanford es la número uno del mundo, por encima de Harvard.
Leland Stanford era un magnate ferroviario y Gobernador de California, su esposa se llamaba Jane.
Su único hijo, Leland Stanford murió de fiebre tifoidea en su adolescencia.

¡¡¡Que ojo clínico tienen algunos "chupatintas"!!! Este párrafo es cosa mía...

lunes, 24 de abril de 2017

Picaresca

No se si en otros pueblos, ciudades, naciones, islas o continentes hay picaros. Nosotros los españoles no nos libramos, pues hay mucha picardía, sálvense quien pueda.
Hoy me refiero a esas jovencitas "sordomudas".
Nos las hemos encontrado mayormente en el tren de cercanías.
En más de una ocasión que iba yo hacia Madrid o Alcalá de Henares, me han puesto en el regazo un papel que dice: "Soy sordomuda, ayúdame".
La mayoría no les hace ni caso, a mi me queda un pequeño resquemor por hacer lo mismo, cosa que se me ha quitado cuando me he enterado que, ni son sordomudas y además son rateras.
Según me han contado, mientras una te enseña el papelito, otra te "limpia" el monedero. Hace unos días, una pobre señora mayor, que iba al Supermercado con su carrito, le han parado dos chicas, le han enseñado un croquis con signos para hablar por señas. La pobre mujer no entendía nada y cuando se ha podido deshacer de ellas...ya le había "birlado" el monedero.
No me lo podía creer cuando me lo contaron, pues cerca de ese supermercado también me pararon a mi, aunque por suerte no me robaron pues yo ya estaba preparada y no os podeis imaginar lo que hice:
Cuando me enseñaron el papelito, yo con una muy buena sonrisa y mirándolas a los ojos empecé a mover mis manos como si de una sordomuda se tratase. Lo que yo expresaba con mis lindas manos era...El Padrenuestro. Os preguntareis como lo se, pues bien, Soy una gran cinéfila y me gustan mucho las películas antiguas, es por eso que me he visto "Belinda" infinidad de veces, solo por ver a la protagonista, que por cierto es sordomuda de verdad, rezar el Padrenuestro. Tal es así, que me lo se medianamente, con lo cual las pude engañar a las "mudas de pacotilla" que sabían menos que yo, pues al verme accionar, se fueron y me dejaron con las manos "hablando".
Estas ladronas, rateras o como queramos llamarlas, son muchas veces cogidas por la policía. Las llevan a comisaría, se las presentan al juez y...este a la media hora las deja otra vez en libertad.
Como "los chicos" de la comisaría ya están hartos, veréis lo que me han contado:
En mi portal hay dos jóvenes policías, chico y chica. Yo les digo chicos porque los he visto nacer y aunque les respeto como agentes, les quiero mucho como vecinitos, pues son estupendos y ellos también me aprecian a mí.
Después de tener varias denuncias en el barrio, la policía se ha puesto manos a la obra y han detenido a dos...rateras o sordomudas.
Cuando las estaban interrogando, lógicamente se hacían las mudas y trataban de hablar por señas. Encima de una mesa habían dejado unos boletos impresos con signos de manos y un plano que nadie entendía. Como les preguntaban y no respondían por su "mudez", uno de los policías ha cogido el plano y lo ha roto.
En ese momento una de las chicas le ha empezado a insultar de cabrón para arriba, le ha dicho hijo de `p...y no se cuantas cosas más. Pero como no las pueden hacer nada porque el juez las deja libres en menos de media hora y resulta que antes de ese tiempo están otra vez en "activo" ¿Que diréis que se le ha ocurrido a una señorita policía?
Pues ni más ni menos que...meterlas en el coche patrulla, darles un paseo hasta la sierra madrileña (dista unos 50 kilómetros) y dejarlas allí, de este modo tardarán lo menos tres horas en volver a detenerlas y...así todos los días.
Me han contado que este "paseíto" lo han hecho más de una vez.
 Siento mucho decirlo, pero les doy la razón a los policías, ya que los jueces hacen poco o nada por impedirlo.
Ya sabéis, no hagáis caso cuando creáis que fingen algún mal y sobretodo si van de dos en dos.
Dicho por un policía.

lunes, 17 de abril de 2017

Días de Amor

Lo primero, desearos una feliz semana de Pascua. Seguro que todos hemos sido muy buenos, hemos hecho buenas promesas y nos hemos querido mucho. Eso nosotros. Otros han hecho maldades y se han reído de nosotros que no las hacemos.
Hoy me he encontrado con dos casos de Amor. Otro...de menos amor.
El autor los ha titulado: Pensar en el otro y La cuenta está pagada.
   I
Dos hermanos, Pedro y José, compartían unos campos y un molino. Cada noche, después de haber molido el grano durante  toda la tarde, dividían los sacos de harina equitativamente pese a que uno de ellos vivía solo y el otro se había casado y tenía cuatro hijos.
Un día el hermano soltero Pedro, pensó lo siguiente:
"No me parece justo que distribuyamos el grano a partes iguales. Yo sólo debo preocuparme de mí mismo, mientras José siempre procura que a sus hijos no les falte nada".
Por eso, cada noche, intentando no hacer ruido, acarreaba algo de su harina hasta el almacén de su hermano.
 José, por su parte, tampoco dejaba de pensar en la situación de su hermano:
"No está bien que yo me lleve a casa los mismos sacos de harina, porque yo tengo hijos que me darán de comer cuando sea anciano, pero Pedro no ha encontrado a nadie con quien vivir". ¿Qué hará cuando sea viejo?
De modo que, noche tras noche, llevaba en secreto sacos a su hermano y así cada mañana ambos seguían teniendo la misma cantidad.
Hasta que una noche se encontraron en pleno transporte y, soltando los sacos, se dieron un fuerte abrazo.
Se dieron cuenta de que, más que la harina, lo más valioso que tenían era el Amor que sentían el uno por el otro.
   II
Un niño se acercó a su madre, que estaba liada entre pucheros en la cocina y le entregó una hoja de papel, en la que había escrito un listado de cosas. Tras secarse las manos en el delantal, la madre cogió el papel y empezó a leer lo siguiente:
"Por limpiar mi habitación cada semana, 5 euros. Por ir a la tienda a hacer la compra, 5 euros más. Por cuidar a mi hermano cuando tú sales a algún encargo, 10 euros. Por barrer el comedor después de cada comida, 3 euros, y por sacar buenas notas, 10 euros. Total, me debes 33 euros"
La madre, con cara de asombro pero con una media sonrisa en los labios por la picardía que demostraba su hijo, le dio la vuelta a la hoja y escribió esto:
"Por tenerte en mi vientre nueve meses, sin cargo. Por las noches que pasé junto a tu cama, cuidándote y velando tu sueño, sin cargo. Por las lagrimas derramadas durante estos años, por los momentos difíciles que me hiciste pasar, sin cargo. Por la comida, por la ropa, por tus libros y cuadernos, por limpiarte la nariz...Todo esto lo tuviste completamente gratis"
Así que tras leer su escrito, el pequeño se puso a llorar, miró a  los ojos a su madre y escribió con letras grandes: "LA CUENTA ESTÁ SALDADA".

Y es que cuando uno hace algo realmente por Amor, jamás debe esperar nada a cambio.
   III
Ahora, con permiso de todos vosotros, quiero mandarle mi cariño y mi apoyo a Don Arturo.
Diréis vosotros que quien es Don Arturo, os cuento:
Don Arturo es un sacerdote de una de las parroquias de Coslada, mejor dicho, la principal, o sea, la iglesia del pueblo. Que hasta que muchos madrileños decidimos salir de la urbe y marcharnos a este tranquilo pueblecito que linda con la Capital, era la única que había, ahora ya son varias. Pues bien:
Hace unos días y mientras el cura estaba tan tranquilo en su domicilio, llamaron a la puerta, como es lógico y sin ningún temor, abrió.
El muy zángano que fuese, le dio tal paliza para robarle la "inmensa" cantidad de 600 euros, su paga de jubilado, pues tiene 74 años, que le tuvieron que llevar al hospital cuando el pobre pudo pedir ayuda, pues le dejo inconsciente en el suelo y la casa destrozada.
Tal es así que después de medio recuperarse, porque ya no se va a recuperar del todo, ayer nos dijeron que va a ingresar en una residencia lo que le quede de vida.
Ayer día de la Pascua de Resurrección, nos dieron la noticia de su ida a la residencia. La residencia está en Madrid y es exclusivamente para sacerdotes, esto nos deja un poco más tranquilos pero nos da pena porque estaba estupendamente y no quería salir de su Parroquia.
Esperemos que le vaya bien.

Y estos son los tres casos que yo tenía preparados: Dos de mucho Amor, el tercero...



lunes, 10 de abril de 2017

Ocurrió hace muchos años

Hace muchos años existían los pregoneros, yo los he conocido cuando iba al pueblo a visitar a mis abuelos, pero en España ya existían desde hace tiempo, incluso en la época de los romanos. Estos pregoneros estaban divididos en tres clases: los oficiales, los heraldos y los voceadores, estos últimos actuaban por encargo de cualquiera. La tarifa normal era de un cuarto de moneda, de manera que dar "un cuarto al pregonero" significaba pagar sus servicios en voz alta, de cualquier tipo de noticia.
Cuando yo conocí al pregonero de mi pueblo, pregonaba todo: lo mismo decía que había llegado pescado al pueblo, que venían los titiriteros o lo que le mandaba, previo pago, la "tía" Tiburcia que era la cotilla del pueblo.
Aunque os parezca lejano, no lo es tanto, pues yo en una ocasión tuve que echar mano del pregonero:
Hace más de 50 años, yo estaba recién casada, vivía a las afueras de Madrid (hoy un barrio muy elegante por cierto).
Aquel día había estado en casa de mis padres. Me escapaba por la mañana y luego iba mi marido a recogerme después de salir de su trabajo. Nos fuimos hacia nuestra casita, que estaba allí donde "Sansón perdió el flequillo". Tomamos el metro, un tranvía y un autocar. Que era, sin exagerar, como los que vemos ahora en películas del tercer mundo. Este autobus iba lleno hasta los topes. Exagerando un poco.
 Pocos éramos los que íbamos sentados, casi todo mujeres, entonces los hombres eran muy galantes. Yo estaba embarazada de mi primer hijo, mi marido iba de pie a mi lado. Hacía mucho calor, mucho movimiento por los baches que tenía la carretera de Extremadura, no me debía de encontrar muy bien, pues todo me estorbaba. En algún momento deje encima de mi regazo el bolsito...cuando llegué a mi destino...no tenía mi lindo bolsito encima de mí. Empezamos a buscar y ¡Ja!, lógicamente no apareció. No llevaba nada de valor, pero si un hermoso billete de 100 pesetas de los años 50, que sería ahora como 100 euros...
¡Que sofocón me llevé!
Con el revuelo que armé, me aconseja una compañera de viaje que se lo diga al pregonero del pueblo, porque estábamos en Alcorcón, que echara un pregón a ver si aparecía. ¡¡¡La verdad es que éramos más bien tontos!!!
Buscamos al pregonero...dio el pregón... y lo que conseguimos fue...perder 15 pesetas más que nos cobró Agapito, el pregonero.
Después de este percance cuando se lo conté a mi madre, yo llorando y con pocas ganas de irme de vuelta a la casa que tan lejos estaba de mi mamá. Y  mi madre que era única para echar más leña al fuego, empezó con muchos aspavientos a decir:
-¡Como no encontréis una casa más cerca...la niña se muere y lo que viene también!
¡Para que dijo más! A mi marido le caían sudores.
Dinero no teníamos para comprar una casa. Yo con cara de circunstancias y llorosa. Mi madre, erre que erre. Que si estáis lejos. Que la niña de tanto ir y venir se va a marear en el metro. Que se está quedando más delgada. Que esto, que lo otro y lo de más allá.
Yo a todo esto, cada vez ponía mas cara de angustia.
El caso es que mi padre dijo que nos quedáramos allí.
¡No lo tubo que repetir!
Enseguida mi mamá nos arregló el asunto:
Nos dijo que nos podíamos quedar en mi cuarto de soltera.
Nos fuimos," allá donde da la vuelta el aire" a recoger nuestras cosas.
Nos echamos la cama al hombro y salimos corriendo sin mirar atrás, no fuera que nos pasara como a la mujer de Lot, y nos quedáramos hechos unas estatuas de sal.
Yo me "recuperé" rápidamente, el niño nació guapo y hermoso, cuando cumplió 3 añitos, ya teníamos casita propia.
Esta odisea la he pasado yo.
 Hoy, gracias a Dios tenemos una buena casa. un metro cerca, un magnifico autobus con parada a tres metros de casa y por si fuera poco, el tren de cercanías que en menos de media hora nos deja en el centro de la Capital.
Si algún joven lo lee, cosa que dudo, que no se queje tanto si el coche es pequeño, si le han dado un pequeño golpe, si no encuentra aparcamiento a la puerta de casa...en fin...no os quejéis tanto, que tenéis mucho.
¡¡¡Bueno, quejaros lo que queráis!!!

lunes, 3 de abril de 2017

¡ Por defender a los hombres !

¡¡La que me han armado por defender a los hombres!!
No habían pasado unas horas, después de escribir mi post, cuando mi teléfono empezó a sonar. Amigas y no amigas me ponían de vuelta y media por defender a los hombres. Una vecina me arrinconó en el portal y me dijo:
-¿Como defiendes a los hombres si no hay uno bueno?
¡¡Bueno, bueno!! También se que me lo decían con cariño, pero yo por si acaso hoy voy a contar lo que hizo una conocida, a ver que me decís.

"Pues esta buena mujer recién divorciada pasó el primer día triste y ojerosa por falta de sueño, no durmió en toda la noche, empaquetando sus cosas.
El segundo día recogieron sus muebles.
El tercer día se sentó en el suelo del comedor vacío, puso música suave, dos velas, dos kilos de camarones, un plato de caviar y una botella de vino blanco frío hasta más no poder.
Cuando terminó de comer, desmontó todas las barras de las cortinas de cada cuarto, le quito los tapones de los extremos y dentro le puso la mitad de los camarones y  buen poco de caviar y las colocó de nuevo con sus tapones en los extremos.
El marido se quedó con la casa, con nuevos muebles y con nueva novia. Todo fue perfecto los primeros días. Lentamente, la casa empezó a oler muy mal. Hicieron de todo: limpiaron, tapearon y airearon toda la casa. Los ventiladores fueron revisados por si hubiera ratones muertos. Las alfombras fueron lavadas. Pusieron por toda la casa perfumadores de aire. Se gastaron cientos de botes de spray de olor, hasta pagaron para cambiar las caras alfombras de la casa. ¡¡Nada funcionaba!! Nadie volvió a visitarles, hasta la sirvienta  renunció.
Finalmente, el marido y la novia tuvieron que mudarse ya desesperados. Después de un mes, no habían encontrado a quien venderle la hedionda casa. Inclusive los vendedores se negaban a responder a sus llamadas. Decidieron gastarse muchísimo dinero comprando una nueva casa.
La ex esposa se enteró por el hombre por asuntos del divorcio que su ex estaba vendiendo la casa sin decirle las verdaderas razones. Ella lo escuchó con mucha calma y dijo que extrañaba mucho la casa y que ella hablaría con los abogados para arreglar los papeles con tal de conseguir la casa de nuevo.
Él suponiendo que su ex esposa no tenía la menor idea del mal olor aceptó la negociación por una decima parte del precio real de la casa con tal de que ella firmara los papeles ese mismo día.
Ella aceptó y en menos de una hora él le mandó los papeles firmados.
Una semana más tarde el hombre y su novia se pararon en la puerta de la vieja casa con una sonrisa en los labios viendo como empacaban todos los muebles y los metían en un camión camino de su nueva casa...
...incluyendo las barras de las cortinas...

Digáis lo que digáis, a nosotras no hay quien nos gane a mala le...

Ayer los protagonistas fueron hombres, hoy ha sido una mujer que nos representa a todas. Hoy para equilibrar...una terapia de pareja. Claro que esto es un chiste.

Marido y mujer acuden al Psicólogo tras veinte años de matrimonio. Cuando se les pregunta cual es el problema, la mujer saca una lista larga y detallada de todos los problemas que han tenido durante esos 20 años de matrimonio:
Poca atención. Falta de intimidad. Falta de comunicación. Vacío. Soledad. No sentirse amada. No sentirse valorada. No sentirse amada. No sentirse deseada y bla, bla, bla, la lista es interminable.
Finalmente, el terapeuta se levanta, se acerca a la mujer, le pide que se pare y la besa apasionadamente. La recuesta en el diván, le quita la ropa, todo lo demás y le hace el amor.
Mientras el marido los observa con una ceja más alta que otra.
La mujer se queda muda.
Cuando el doctor termina, ella se acomoda la ropa, se arregla el cabello y se sienta en la silla medio aturdida.
El terapeuta se dirige a su marido y le dice:
-Esto es lo que su esposa necesita, al menos 3 veces por semana. ¿Puede hacerlo?
El marido medita un instante y responde:
-Bueno, la puedo traer los lunes y los miércoles, pero el viernes tengo futbol. Agggg.
Sin comentarios.


Espero que después de la mujer de hoy y el marido de la otra, me habréis perdonado por defender a los otros buenos hombres...."Amigas"...

lunes, 27 de marzo de 2017

Con retraso

No hace mucho tiempo yo escribía una Bitácora, o sea, todos los días, ahora lo hago una vez a la semana por aquello de que tengo muchas cosas que hacer y no me puedo partir en dos, ni en tres.
 Por este motivo casi siempre llego tarde a las efemérides o fiestas, tales como las de la mujer trabajadora y el día del padre, que también se me ha pasado.
 Esta entrada la quise poner el día 8, o sea, el día que algunos han destinado que sea de la mujer, cosa que a mi no me agrada, pues todos los días son de mujeres y hombres. Lo de mujer trabajadora no me cuadra, ya que no hay ninguna mujer que no trabaje, ya sea fuera o dentro de casa. ¡He dicho!...
 Hoy voy a romper una lanza por los hombres, no por los que asesinan a mujeres y niños indefensos, sino por aquellos buenos hombres, que los hay, que sufren el mal trato de algunas mujeres malas, que también las hay.

Tengo dos casos, para no cansaros a los que pasáis por mi blog y que yo os agradezco mucho, pues me siento muy feliz leyendo vuestros comentarios, que siempre son muy agradables. Dicho esto, paso a contaros dos casos verídicos y contrastados:

El primero es de un abogado, tenía mujer, hijos y mucho dinero. Hace 20 años su mujer le abandonó, según me han contado, por un amigo de él, que estaba más "bueno".
Me han contado sus vecinos, (de Zaragoza por más señas), que estaba llevando un caso jurídico que, al final perdió por esta causa y la depresión que "pilló". No lo pudo soportar y la única solución que encontró fue, dejar su casa. sus hijos, su dinero y...Ya no levantó cabeza.
Decidió vivir en la calle, en la más absoluta pobreza y sin ser esclavo de sus vicios. Está en la calle, mendigando, en una zona lejos de donde vivía con su familia y que nunca ha dejado. Ha sabido hacerse con el cariño de las gentes que lo conocen y le dan de comer y algún café cuando lo ven con la mirada perdida mirando al infinito...

El segundo caso es un amigo de mi hijo, por lo tanto, le conozco personalmente y le aprecio mucho.
Es un joven policía, que, además de su trabajo, cuando terminaba su servicio se iba a casa, pues es muy hacendoso y un manitas.
Ella, policía también.
Estuvieron viviendo juntos 10 años y se casaron hace cuatro. Un día que estaba en su chale recién comprado, arreglando unos armarios, pues ella estaba de servicio, llega la muy "zángana", según ella de trabajar.
 Él subido en una escalera, con un martillo en la mano porque estaba clavando unos clavos.
Se acerca a él y le dice a boca jarro:
-Mira Fulanito, vengo de acostarme con tu amigo Zutanito y he llegado a una conclusión...me voy con él definitivamente.
Fulanito tuvo la sangre fría de bajarse de la escalera, dejar el martillo en el suelo, hacer su maleta y salir a casa de su madre.
En los días siguientes, buscó un abogado y tramitó las cosas en la legalidad.
Hoy ya está casi feliz. Han repartido sus bienes. ella está con el otro policía y él...ha comprado un piso muy majo y vive solo.
 Hace unos días estuvieron mi hijo y el en Malta en unas cortas vacaciones, cuando han vuelto se pasó por casa y en una pequeña conversación, que yo no inicie por prudencia, me dijo:
Nines, han creado en mi un monstruo, ya jamás quiero ver ni en pintura a una mujer.

Si estos hombres hubieran cometido un delito contra sus esposas...ellos serían los malos. ¡¡Menos mal que no lo hicieron!!
 ¡Ojala! que otros hombres tomen ejemplo de  estos dos, que aunque desgraciados, pueden salir a la calle.  Uno siendo un mendigo y el otro, gracias a Dios sigue en su puesto de trabajo.

¿Estarán felices estas exesposas que tan desgraciados han hecho a sus maridos?

lunes, 20 de marzo de 2017

Dos amigos míos

Tengo dos buenos amigos que gracias a ellos muchas veces no tengo que estrujarme el cerebro para buscar, idear, inventar y cotillear cosas.
Mi buen amigo Juan, Psicólogo y profesor de la Universidad de Alcalá de Henares, me da sus clases en privado o por teléfono. Cuando le llamo, me dice:
-¿Que quieres que te cuente hoy.
Yo le digo que lo que sea, pues siempre es bueno. Para hoy me ha mandado una de sus últimas clases que yo agradezco y, rauda como un relámpago me pongo manos a las teclas.

El otro es el que ya conocéis casi todos vosotros y que se ha empeñado en que os de las gracias por las cosas tan bonitas que decís de él.
A los dos soy yo quien les da las gracias, sobre todo porque me leen y ayudan en mi "largo" teclear...
El texto que me ha mandado Víctor, hoy no corto nada, es el siguiente:

"Muy querida María de los Ángeles: Acabo de entrar en tu blog y leer lo que has puesto del testimonio del Bautizo del niño...La verdad es que me ha emocionado mucho leer los comentarios que hacen tus seguidores, ellos y tu, hacia mi persona".

"SEGUIDORES DEL BLOG "LA GATA RUFA", ACABO DE LEER VUESTROS COMENTARIOS SOBRE EL TESTIMONIO PROFESIONAL QUE MANDÉ A MI QUERIDA AMIGA MARÍA DE LOS ÁNGELES Y TENGO QUE CONFESAR QUE ME HA EMOCIONADO MUCHO E INCLUSO HE SENTIDO BASTANTE VERGÜENZA POR LAS FLORES QUE ECHÁIS A MI PERSONA. OS PUEDO ASEGURAR Y NO QUISIERA QUE ESTO SUENE A UNA FALSA HUMILDAD, QUE YO SOY UNA PERSONA MUY CORRIENTE, MUY NORMALITO.
ME SUCEDE QUE UN DÍA ME ENCONTRÉ CON DIOS Y ENTENDÍ QUE ÉL ESTABA EN CADA PERSONA."EL ESTIERCOL" DE MI VIDA HA VALIDO PARA QUE LAS VIDAS DE OTRAS PERSONAS SEAN FÉRTILES, SE HAYAN PODIDO ENCONTRAR TAMBIEN CON EL SEÑOR. DISFRUTO HACIENDO FELIZ A LAS PERSONAS QUE ME RODEAN. OS PUEDO ASEGURAR QUE SOLO SOY "UN TESTIGO DEL AMOR PERDONADOR DE CRISTO".¡¡¡SOLO ESO!!!
HACE UN PAR DE MESES, QUISE MANDAROS UN MENSAJE DE AGRADECIMIENTO Y RESULTA QUE AL FINAL NO SUPE MANDARLO. ESPERO QUE EN ESTA OCASIÓN HAYA SUERTE Y LLEGUE A CADA UNO DE VOSOTROS. NO QUIERO TERMINAR ESTO, SIN DECIROS QUE EL QUE SOY MÁS AFORTUNADO SOY YO DE PODER CONTAR COMO AMIGA CON MARÍA DE LOS ÁNGELES.
 UN FUERTE ABRAZO DE VUESTRO AMIGO.
VÍCTOR BRAVO TENLLADO.
 ¡¡¡DE COLORES!!!

Y ahora no tengo más remedio que agradecer a Juan su relato. Ahí va.

Erase una vez una posada llamada La Estrella del Norte. Su dueño estaba volcado en el negocio y hacía lo posible y lo imposible para que sus clientes estuvieran cómodos, además los atendía con cordialidad y les daba de comer como a reyes. Todo ello cobrando precios más que razonables, por lo que apenas obtenía ganancias y cada vez resultaba más difícil tirar adelanté. Un día ya no supo como solucionar el problema y decidió consultar a un sabio. Éste, tras escucharle atentamente, le dijo:
"-Es más sencillo de lo que piensas. Verás, tan solo tienes que cambiar el nombre a la posada".
"¡Esto no puede ser! Toda la vida se ha llamado La Estrella del Norte y así es conocida en la región" respondió el posadero.
-Olvídate de eso. A partir de ahora deberás llamarla Las cinco Campanas, pero colgarás seis en la entrada, concluyó el sabio.
Tras replicar que aquello era un absurdo, el hostelero acabó haciéndole caso. Y, para su sorpresa, todo viajero que pasaba por allí entraba para advertirle que había colgado una campana de más. Pero una vez dentro, quedaban tan impresionados por la calidad del servicio que pronto el negocio próspero.

Seamos, pues, creativos y cambiemos las cosas si algo no funciona. Puede que así todo resulte mucho mejor.

Termino por hoy dando las gracias a mis queridos amigos, Víctor y Juan por su testimonio, a uno y por su relato a Juan.
Los dos en su sabiduría, son muy buenos maestros y yo me siento muy orgullosa de tenerlos como amigos.

lunes, 13 de marzo de 2017

Testimonio

Muchos de los que me seguís y que yo os agradezco mucho sabéis lo que aprecio a mi gran amigo Víctor.
 Hace varios días me escribió un correo diciéndome que os diera las gracias por lo bien que hablabais de él a través de lo que yo os cuento. Me encargó que lo pusiera en este espacio, pero, eran tantas las "flores" que echaba hacia mi persona que le dije que no. Al decirle que se hiciera el un blog, me contestó que ya tenía el mío. Como se aprovecha de que le queremos, le admiramos y de  que más de uno quisiera ser como él, me ha mandado un relato en el que él fue el protagonista.
Con sumo placer lo pongo en mi blog, tal y como me lo ha mandado, estas son sus palabras y el correo que me ha mandado:

TESTIMONIO BAUTIZO DE UN NIÑO

"Voy a compartiros un testimonio que me sucedió hace ya unos años en mi vida profesional. Es un testimonio sencillo, como sencillos tienen que ser la mayoría de los testimonios que tenemos que dar en nuestra vida.
No se trata de hacer las cosas EXTRAORDINARIAS. Se trata de hacer EXTRAORDINARIAMENTE bien las cosas sencillas que se nos vayan presentando.
Hace unos años se encontraban en huelga las ambulancias de Coslada-San Fernando de Henares.
Encontrándome de servicio policial por las calles de estos dos pueblos, tuve conocimiento que un niño de muy corta edad se encontraba muy grave en su domicilio y urgía ser trasladado al Hospital del Niño Jesús.
 Confieso que una de las cosa que peor he llevado en mi vida profesional ha sido cuando me ha tocado hacer una persecución a toda velocidad. Tengo mucho vértigo a la velocidad de los coches. Pero cuando no ha habido más remedio que hacerlo, me he puesto en las Manos de Dios y le he dicho al compañero conductor que apretara el acelerador. Lo he realizado cuando nos jugamos el salvar una vida de una persona que había tenido un accidente de tráfico. Cuando una persona se encontraba grave. Cuando había que perseguir a unos atracadores...
En aquel momento y dada la gravedad del niño, Israel, le pedí al compañero que corriera todo lo posible.
Cuando circulábamos por la N-II. en un momento determinado le pregunté a la madre del niño si estaba bautizado. El pequeño no debía de tener más de dos meses. Esta mujer se quedó muy sorprendida que un policía le hiciera semejante pregunta.
Ya sabéis que en caso de gravedad, cualquier laico puede administrar el Sacramento del Bautismo, siempre que lo haga como la Iglesia Católica pide que se realice. Sentí una gran tranquilidad, paz y alegría, cuando Mari Carmen me respondió que lo había bautizado hacía unos días.
Ya no hubo más conversación sobre ello. Mi intención en esos momentos era poderle administrar yo el mencionado Sacramento del Bautismo, caso de llegar al Hospital y que no hubiera sacerdote.
Gracias a Dios el pequeño Israel se salvó y no volví a saber nada de ellos.
Pasados unos dieciocho meses de este acontecimiento, la madre de este niño (Mari Carmen) llamó a mi comisaría y le pidió al comisario la posibilidad de que yo fuera el padrino de Bautizo de un segundo hijo que había tenido. A esta mujer no se le había olvidado el detalle que tuve de preguntarle si su hijo Israel cuando lo trasladamos al hospital estaba Bautizado.
Naturalmente que acepté ser el padrino de Rubén.
Fui a la ceremonia con mi uniforme policial.
Le di gracias a Dios por el regalo que me hizo de poder ser TESTIGO de ÉL en aquel momento del traslado de Israel al hospital .
¿Os dais cuenta como Dios se vale de cada uno de nosotros para llegar a los demás?
Solo hay que perder un poco el miedo y la vergüenza y pensar que podemos hacer un gran bien con nuestros pequeños testimonios.
En la actualidad me cruzo por las calles de Coslada con estos dos niños que ya se han convertido en unos jóvenes. A los dos les tengo un gran cariño.

Victor Bravo Tenllado.

He puesto hasta su nombre, espero que si lo ve no me lleve a la cárcel...

Más de uno ha comentado por estos barrios que Víctor es un Policía Cura. Desde luego sabe hablar tan bien, que es muy grato escucharle.
Hoy yo no tengo ningún mérito con este relato, hoy todo lo bueno que digáis, se lo dedico a Victor


lunes, 6 de marzo de 2017

El potaje de Cuaresma

Seguro que son muchos los que han comido potaje el viernes que fue cuando, después del miércoles de ceniza empezó la Cuaresma.
Mi madre lo hacía muy rico y muy sencillo, sus garbancitos, sus espinaquitas, su bacalao y su huevo duro, algunas veces hacía una especie de albóndigas, sin carne claro está, eran de miga de pan, huevo batido, ajo y perejil, que al echarlas al potaje, se esponjaban y estaban muy ricas.
Yo lo hago como mi madre me enseñó, y aunque no me salga como a ella, también me sale bien.
El caso es que a mis hijos nunca les gustó, por ese motivo hacía, creo yo, lo menos 20 años que no lo comía. Pues como a ellos les hacía poca gracia, por no decir, ninguna, yo como "buena" madre, me sacrificaba año tras año, de no comer el rico potaje. La última vez lo comí en casa de mi madre, ya hace 12 años que no está con nosotros, pero aunque sea egoístamente por las ricas comidas que hacía, la echo mucho de menos.
El viernes pasado me levanté a las 7 de la mañana, cosa rara en mí, en cuanto se fue mi hijo al trabajó me puse manos a la obra para elaborar un rico potaje.
Cuando lo hice me fui a hacer una visita a la Basílica de Jesús de Medinaceli, pues era Su día. No os podéis hacer una idea el ambiente que se respiraba al rededor de la iglesia. Había una cola descomunal, gente por todas partes, autobuses aparcados en pleno Paseo del Prado. Había gente de muchos pueblos y ciudades de España, de México, con su bandera tricolor, Negro, Blanco y Rojo. De Argentina con su hermosa bandera a rayas azul y blanca, en fin estaba a tope todo el barrio. Las gentes llevaban pegatinas identificativas de sus lugares de procedencia, vi un grupo enorme de Cuenca, de Ciudad Real y también muchos de Barcelona. No pude por menos que decirles:
-Bienvenidos a Madrid a todos. Me sonrieron. En fin era maravilloso de ver.
 He hecho mi visita y me he vuelto a casa. He llegado sobre las 14.30, como ya tenía hecho el potaje me dispongo a poner la mesa antes de que llegue mi "niño", que lo hace a las 15 horas.
Mi mesa puesta, el nene que llega, me dice que está muerto de hambre, se pasa al cuarto de estar donde comemos cuando estamos solos, se sienta, espera que llegue yo con la comida...cuando ve el potaje...Lo primero que dice es que parece "rancho" (Claro como ha hecho la mili), yo creía que lo decía por hacer una gracia, sí, sí.
Me pregunta muy serio que clase de comida es, yo le respondo que potaje pues es día de abstinencia, va y me suelta.
-¡Que pena de garbanzos!
-¿Y eso verde que es?
Yo le digo que son espinacas, me contesta que ya me lo puedo ir comiendo yo, que él no lo cata.
Esta pobre madre, con cara de mártir le digo que por favor, que coma, que está muy rico y además es día de vigilia. Entonces...me pide un filete y sigue diciendo que así tengo potaje para más días, para mi sola por supuesto.
Entre este tira y afloja nos han dado las 4 de la tarde. Como el "niño" va camino de los 5o, ni puedo darle un guantazo, ni puedo obligarle a comerlo. Las dos cosas se las merecía.
Me voy a la cocina, descongelo un filete en el microondas, abro un tarro de espárragos y se los pongo en la mesa...yo empiezo a comer el potaje recalentado.
 El muy ladino viéndome comer el dichoso potaje, me dice:
-Con la olla que has cocinado vas a tener potaje para toda la Cuaresma.
Cuando hemos terminado de comer, he sacado todas las tarteras de Tapeware y he repartido el potaje por raciones, seguro que cuando termine la Cuaresma...todavía tengo potaje.
¡Ah, a todo esto, he tomado el te de las cinco a las siete y media de la tarde.
¡Que ricos son los hijos cuando se hacen mayores! Esto ocurrido el viernes, hoy lunes...
¡¡Llevo tres días comiendo potaje!!
Aunque está muy rico, creo que este va a ser mi sacrificio esta Cuaresma...todavía me quedan cuatro "tarteritas" llenas...Y me las pienso comer todas...

lunes, 27 de febrero de 2017

¡¡Maravillosos jovenes!!

Hoy hago un pequeño homenaje a los muchos y buenos jóvenes...y no tan jóvenes:
Empezaré por mi hijo, que como tantos hombres, mujeres y muchachos a mi me parece un chico listo y, lo es. Casi todos lo son.
Me propongo escribir y veo que en el ordenador salen una letras raras que yo no entiendo. Se está duchando y yo me quedo quietecita y calladita, pues si le digo algo va a salir por los cerros de Úbeda diciendo que qué hago... que donde meto los dedos...en fin, quiero ahorrarme la bronca.
Cuando lo tengo a mano le digo lo que ocurre en el ordenador; llega, le da al botón ese que hay a la izquierda con las letras, Esc y ¡zas! el ordenador arreglado. Le miro, me mira y me echo a reír.  Me dice:- Son 60 euros.
Pongo el grito en el cielo y digo: -O sea que, por darle a una tecla me vas a cobrar 60 euros?
-No, mamá, es por saber en que tecla hay que darle...Nos reímos, pues me acuerdo del chiste.

Ya tengo uno: Ahora voy con los dos que me ha mandado mi amigo Juan, el Psicólogo:

El arquero y la Luna.

Este era un joven que sólo soñaba con llegar a ser un día el mejor arquero del mundo. Por eso, averiguó quién era el maestro más célebre de esta disciplina en su país y se dispuso a visitarlo para manifestarle su deseo:
"Maestro, quisiera ser el mejor arquero del mundo, ¿qué tendría que hacer para conseguirlo?". A lo que el maestro contestó:
 "Si quieres hacer realidad tu deseo, debes alcanzar con una flecha la Luna. Si lo logras, tú serás el primero y nadie te cuestionaría que eres el mejor del mundo".
El muchacho se despidió del maestro dispuesto a seguir su consejo. Preparó sus arcos y flechas y cada noche se subía a lo más alto de un peñasco cercano al mar. Allí esperaba que la Luna saliera tras el horizonte y disparaba contra ella hasta que su carcaj quedaba vacío. Y eso mismo hacía noche tras noche, fuera luna nueva, menguante, creciente o llena.
Los vecinos se burlaban de él y ya lo conocían como "el loco de la luna", pero él, ignorando ofensas y provocaciones, siguió con su empeño. Y aunque jamás consiguió hacer diana en el satélite, de tanto intentarlo se convirtió en el mejor arquero del mundo.

De igual modo, si perseveramos en nuestro empeño, lograremos sacar lo mejor de nosotros mismos.

Vamos con el tercero:

Al borde del camino

Era un sabio que, tras recorrer mundo y ampliar sus experiencias, decidió sentarse unos días a meditar al borde de un camino. Muy pronto entró en trance y nada de lo que sucedía a su alrededor era capaz de sacarlo de su estado de perpetua inmovilidad.
Estando en esas, pasó junto a él un ladrón que, al velo, se dijo:
"Este hombre seguro que se ha pasado la noche asaltando casas como yo para llevarse cuanto hubiese de valor. Tan cansado debe de estar que se ha quedado dormido. Me voy a toda prisa, no sea que venga la policía a detenerlo y también se me lleve a mí".
Poco después, pasó junto al sabio un hombre que, debido a la gran borrachera que había cogido, apenas podía mantenerse en equilibrio. Se paró un rato ante aquel santón y pensó:
"Este hombre está aún peor que yo. Ha bebido tanto que ni tan siquiera puede moverse".
 Minutos después de que el borracho desapareciera por una curva del camino, apareció un joven que quería aprender los misterios de la meditación. En cuanto vio al sabio, se arrodillo ante él y le beso los pies.

Así sucede en la vida, quienes tienen comportamientos deleznables ven en otros su misma actitud, pero sólo el sabio es capaz de reconocer la sabiduría y la bondad.

Y ahora digo yo: En estas historias, leyendas o lecciones de mi amigo el Psicólogo, los protagonistas son, los maravillosos jóvenes que hay por todo el mundo...





lunes, 20 de febrero de 2017

Efemérides

Estamos cerca de recordar una efemérides, 23 F.
No es que sea muy agradable pero a muchos que la vivimos no se nos olvida y si se le olvida a alguien, aquí estoy yo para recordar, que dicho sea de paso mi memoria está estupendamente. Yo la viví así:
"Aquel día, estaba yo tan tranquilita en mi cuarto de estar con mi hijo pequeño que estaba terminando su merienda y yo escuchando en la radio "El consultorio de doña Elena Francis". Tenía la costura en mi regazo, pues me encanta coser.
De pronto se me va la emisora, o eso creí yo, escucho al momento un ruido raro, me digo: -Ya me he quedado sin escuchar mi programa favorito.
En esto que llaman a la puerta; era mi vecina del tercero,  debajo de mi, que no tenía teléfono y siempre me estaba dando la murga utilizando el mío. No es que no quisiera compartirlo, no, es que se presentaba a las horas más raras que nadie se pueda imaginar. A lo que voy...Abro la puerta y muy sofocada me dice que ha ocurrido algo muy gordo en la Carrera de San Jerónimo y tiene que tratar de encontrar a su marido y a sus hijos, estos, son mayores de edad.
 Yo me creía que había ocurrido algún accidente de tráfico.
A todo esto mi radio seguía sin funcionar. Sube uno de sus hijo a buscarla y me cuentan lo que está pasando. ¡¡Un golpe de Estado!!
El memo de mi vecino, hijo de la madre... que usaba mi teléfono, muy contento él, dice que se va a las Cortes, donde está el Congreso de los Diputados, a ver lo que pasa que le hace mucha ilusión que estén hablando en todo el Mundo, de Madrid...¡Criaturita! Sera memo, idiota y unas cuantas cosas más. ¡Ah, por aquel entonces tenía 25 años y la carrera de Filosofía y Letras, pero era tan tonto como antes de estudiarla.
Cuando se cansaron de utilizar mi teléfono, madre e hijo se marcharon. Yo me quedé sola pensando en mi otro hijo que estaba en la Universidad Laboral de Alcalá de Henares interno.
Traté de ponerme en contacto llamando a la Universidad...¡Imposible! Centralita bloqueada.
Con los nervios, la radio, la televisión y el niño pequeño dando la tabarra con los indios y los americanos metidos en un Fuerte, ni siquiera oí cuando llamaron a la puerta.
 Después de mucho tocar el timbre, abrí y...¡Oh, era mi hijo!
Yo debía de tener cara de circunstancias. él venía sonriente. Supongo que era porque tenía unas vacaciones extra.
Cuando ya tuve a mis hijos conmigo, yo ya no temía nada...de momento. Según iba avanzando la noche y aunque no habíamos cenado, no teníamos apenas apetito. El pequeño se acostó, nosotros seguimos atentos a la tv. (como todos los españoles) durante toda la noche. Vimos al rey tranquilizándonos.
 Como entonces vivíamos casi en el centro de Madrid, oíamos las sirenas de la policía, las ambulancias y todo lo que había que oír.
A la mañana siguiente levanté al pequeño y le acompañé al colegio. Cuando volví y aunque lo hice rápidamente...ya todo había terminado, o sea que me perdí el final. Después de estar toda la noche sin dormir, sin cenar, voy y me pierdo el desenlace...¡rabia que me dio!
Menos mal que fue un final feliz, o eso creemos"...
Después dijeron que algunos de los diputados se habían mareado por falta de alimentos...¡pobrecitos!
¡Que sabrán ellos lo que es pasar hambre!
Yo he visto a una madre de cuatro niños pequeños y uno de pecho, dándoles su poca comida a los mayores  y dando de mamar al bebé, ella apenas comía y nunca se mareó y estos zánganos porque un día les llegó el desayuno más tarde ya no se tenían en pie...
Me callo por hoy.

Mi hijo pequeño, que ahora es un hombre, está contento porque me acuerdo muy bien de todo...aunque soy una mujer... mayor.


Creo que viene muy bien un chiste que me contó un amigo y que ya puse en otra ocasión, pero por si alguno no lo sabe, lo repito, hace alusión a los politicos,  ahí va:

Se titula La colecta.

Un conductor se encontraba en un monumental atasco en plena Carrera de San Jerónimo. (Esta calle empieza en la Puerta del Sol y termina justito, justito en el congreso de los Diputados).
 No había forma de avanzar. De repente, un hombre avisa por el cristal. El conductor baja la ventanilla y pregunta. -¿Que es lo que pasa?
"Unos terroristas han entrado en el Congreso  y han secuestrado a los Parlamentarios. Si no reúnen 10 millones de euros los rociarán con gasolina y los quemaran. Así que estamos haciendo una colecta entre los coches.
El conductor, echándose mano al bolsillo, pregunta: -¿Y cuanto viene dando la gente?
A lo que el hombre responde:
"Pues...unos medio litro...,otros un litro...

Jajaja, la risa es mía.



lunes, 13 de febrero de 2017

Nacimiento de una niña

Por este titulo apenas podemos decir que es original, pero tiene su cosita. Mientras estaba yo pensando que iba a contar hoy, chisme, cuento o realidad, me aparece en mi correo uno de mi querido amigo Víctor.
Las cosas de él son siempre interesantes o al menos tienen sentimiento, como es este caso que a mi me ha parecido precioso.
Al estar tantos años sirviendo al público en la comisaría de Coslada, tiene mucho y bueno que contarnos. Este es el testimonio que me ha mandado por correo electrónico hace unos momentos y que está tal como Víctor me lo cuenta:

NACIMIENTO DE UNA NIÑA

"Hace algunos años vino a verme un buen amigo. Se encontraba bastante preocupado. Me expuso  que posiblemente su mujer estuviera embarazada y que deseaba que abortara, dado que ya tenía cuatro hijos y este era el quinto. Que su situación económica no le permitía tener un nuevo hijo.
Le comenté que lo primero que había que hacer era comprobar la veracidad del embarazo y una vez que se tuviera conocimiento del mismo, actuar en conciencia.
Una vez que se realizó a la mujer la prueba, se comprobó, que efectivamente se encontraba en estado de buena esperanza.
Me dolía y no entendía como mi amigo, sabiendo de mis principios cristianos me podía pedir el favor de ayudarle a que su mujer abortara.
Estuve intentando hacerle comprender durante varios días que un aborto es un asesinato a toda regla. Que no se podía quitar la vida a una persona inocente.
No había forma de convencer a mi querido amigo que ese niño debía venir a la vida. Que era fruto del amor existente entre él y su mujer...
Llegó un día en el que me sentí impotente. Ese día se me ocurrió ir al Sagrario y presentarle la situación al Señor. Le dije que si Él no me ayudaba, yo no podía hacer nada. Que le había expuesto todas las razones y ninguna le convencía.
Posteriormente me fui una vez más a su casa. Se me ocurrió por un momento preguntarle cuantos hermanos tenía él. Me respondió que cinco. Le hice una segunda pregunta: ¿Qué lugar ocupas tu entre ellos? El quinto, me respondió.
Mi respuesta fue rápida y contundente. Le dije:- Si tus padres hubieran pensado igual que tú cuando fuiste engendrado, tu no hubieras nacido.
La verdad es que todo salió de forma inesperada. Ahí quedó el final de la conversación. Ya no volvimos a tocar mas el tema. Ni él me decía nada ni yo le preguntaba nada.
Cuando pasaron los nueve meses del embarazo mi buen amigo me llamó por teléfono para decirme que su mujer había tenido una preciosa niña. Que si quería acompañarle a la Clínica de San José para conocerla.
¡¡¡Que alegría más grande sentí!!!
Esa niña había nacido y deseaba con todas mis fuerzas verla. Fue un momento muy especial para mi cuando la pude coger en mis brazos, cuando la pude acariciar.
Según la niña iba creciendo, yo notaba como ella me tenía un cariño especial. Cuando en ocasiones yo iba a su casa y la tenían sus padres cogida, al verme estiraba los bracitos para venirse conmigo. En esos momentos me venía al pensamiento si la niña sabría lo que yo tuve que luchar para que ella viniera a esta vida.
Me di cuenta que mi forma de proceder para hacerle entender a mi amigo que debería aceptar su venida, fue de forma errónea. Utilicé mis conocimientos para hacérselo entender y me olvidé de esto:
QUE ANTES DE HABLARLE A LOS HOMBRES DE DIOS, HAY QUE HABLARLE A DIOS DE LOS HOMBRES.
Me olvidé de compartirle y hacerle Suya la situación, hasta que ese día me fui al Sagrario y se lo expuse, lo quedé en Sus manos.
Cada vez que me encuentro a esta niña, que ya se ha convertido en una preciosa joven, siento un cariño especial por ella. Su padre está muy feliz y orgulloso de ella.
¡¡¡Cuantas vidas podemos salvar si empleamos nuestro cariño y consejos a esas personas que se encuentran confundidas y le pedimos al Señor que nos ayude!!!.

Este es el correo que he recibido de un buen hombre, buen padre, buen amigo y...lo mejor de todo, es un buen esposo.
Espero que no se enfade conmigo por publicarlo, ya que es muy sencillo y no quiere que le echemos flores. Además, hoy no me aguanto y pongo su foto para que veáis que guapo es...(Con permiso de Manoli, su esposa)

lunes, 6 de febrero de 2017

¡¡¡No entro en ese museo...!!!!

Como he estado unos días pachucha y no he salido de casa. Ya que estoy casi bien, han llamado mis amigas animándome para salir a dar una vuelta. Con todo cariño me han animado y claro, no me he negado.
Hemos salido Ana y yo de casa, pues es mi mejor vecina y amiga. Nos hemos encontrado en Vicalvaro con Engracia y en Atocha nos esperaba Carmen.
Cuando son más de dos personas es difícil ponerse de acuerdo y una de ellas decide ir a un museo, las demás nos callamos y preguntamos a cual. Mira por donde estamos en la misma puerta del Museo Antropológico y yo aunque convaleciente de un catarrazo, me niego en rotundo y digo...¡¡¡Yo ahí no entro!!!
Se sorprenden mis amigas porque casi siempre estoy de acuerdo. Al preguntarme por que, les cuento esto:
Pedro Gonzalez de Velasco (empieza siendo Pedro y al final de la historia será Don Pedro), como decía:
" Don Pedro de Velasco nació en un pueblo de Segovia llamado Valseca, en 1815, hijo de padres labradores.
Desde muy pequeño se vio obligado a ayudar a la familia. Marchó a Segovia donde sirvió de soldado. A la muerte de sus padres decidió irse a Madrid. Tras años de estudio logra el titulo de practicante y 5 años más tarde el de cirujano.
Con el correr de los años, ya que era muy estudioso, llegó a ser Catedrático  de la Facultad de Medicina.
Pronto la fortuna le sonrío  y comenzó a ganar dinerito que dedicó a ampliar sus estudios y a coleccionar piezas de antropología o etnografía. Tal llegó a ser su colección que decidió edificar un palacete a modo de templo del saber.
Se inauguró el edificio en 1875 en presencia del Rey Alfonso XII. A la muerte de su propietario el edificio fue cedido al Estado.
Hasta aquí la historia de un gran hombre que fue reconocido y admirado. Lo que sigue....
Contaron los madrileños de entonces (que se llevan poco con los de ahora), que la única hija del doctor Velasco, siendo muy joven enfermó y los médicos poco pudieron hacer por ella y murió al poco tiempo. Tanta fue la tristeza de su padre y la impotencia por no haber podido salvar su vida, que pide y obtiene un permiso, en base a su prestigio como científico, para embalsamar a su hija y retener el cadaver en su domicilio.
En todo el proceso de embalsamamiento es ayudado por el doctor Muñoz, al parecer, prometido de la difunta.
A las pocas semanas del fallecimiento, comienza a conocerse por Madrid la noticia que el doctor Velasco y su ayudante sientan a su mesa el cadaver de su hija, como si de un vivo se tratara,
 y hablan con ella. Algunos llegan a decir que han vestido a la difunta de novia, o que la cambian de ropa varias veces.
Los rumores van corriendo cada vez más, algunos afirman que al atardecer el doctor Velasco saca a su hija en el coche de caballos y la sienta frente a él, al lado de la ventanilla.
La leyenda crece y un cierto temor se va apoderando de los madrileños, que no se atreven a pasar delante de la casa del doctor o por sus cercanías. Algunos periódicos se hacen eco del rumor y en los cafés y mentideros de Madrid no se habla de otra cosa.
El escritor aragonés Ramón J. Sender escribió muchos años después:

>La verdad parece ser que el doctor Velasco embalsamó a su hija y que su cadaver permaneció en su casa hasta la muerte del doctor. Momificado, pasó a la Facultad de Medicina donde se conserva hoy día<.

Sin duda las dos pasiones del doctor Velasco fueron, el amor a su hija y la creación de su Museo Antropológico".

Todo esto es la realidad. Pero yo me he enterado por otras fuentes, que el cadaver de esta criaturita está en el Museo Antropológico y una servidora no entra allí ni por todo el oro del mundo...vamos, que no entro.

A todo esto, estabamos en la misma puerta del que fuera Palacete y hoy museo, que dicho sea de paso es precioso desde fuera...
Después de contarles tan terrorífica historia, sentadas en un banco justo enfrente del Museo Antropológico, con un frío que hacía que se nos ha quedado el "culete" helado y las "chicas" estaban con la cara más blanca que la nieve, hemos decidido caminar, pues ya se nos había echado la hora de comer encima y hemos decidido ir al museo, si pero al Museo del jamón. Allí calentitas hemos comido una rica paella y para animarnos un poco, de segundo, unos hoevos rotos con pimientos y chistorra y patatitas que quitaban el sentido.

El Museo Antropológico está en Atocha, al lado de la estación y 20 metros más allá, en el Paseo del Prado...El Museo del Jamón. (por si os interesa)

lunes, 30 de enero de 2017

Homenaje

Hoy le hago un pequeño homenaje a Mario Capecchi. Él se merece uno bien grande y su señora madre también. No depende de mi hacérselo pero vaya mi admiración por él y por lo que sufrió su madre.
Mario Capecchi, es genista molecular. Es italo-estadounidense, estoy segura que todos sabéis que ganó el premio Nobel de medicina en 2007, junto a sus colegas, Oliver Smithies y Martin Evans.
Fueron premiados por sus trabajos pioneros en el campo de la manipulación genética de animales, con la intención de "imitar" modelos de enfermedades humanas como el cáncer o la fibrosis quística.
*Dice: tengo 77 años, cuanto más estudio, menos sé y más me divierto*
Nació en Verona durante la gran guerra. Vivía en los Alpes Tiroleses y la Gestapo fue a buscar a su madre, él tenía tres años y medio.
Su madre, Lucy Lamberg se enamoró de un aviador italiano, Mario Capecchi. Lucy era una poetisa, una intelectual antinazi y presentía que iban a ir a por ella. Por eso vendió todo lo que tenía y les dio el dinero a unos granjeros del Tirol para que cuidaran de su hijo por si algún día le pasaba alguna cosa...y le pasó.
Acabó en un campo de concentración. Los granjeros cuidaron del niño durante cuatro meses, pero un día, el dinero desapareció sin saber como y el pobre niño acabó en la calle...¡Dios mío!  ¡Solo tenía cuatro años!
Si, cuatro años y medio y estuvo hasta los 9 años sobreviviendo en las calles con una pandilla de chiquillos.
Eran un grupo de críos que robaban en pandilla para poder comer por toda la Italia de la posguerra.
Al final le internaron en un hospital con fiebre tifoidea y mal nutrición durante un año.
En 1945 su madre su madre fue finalmente liberada y después de 18 meses de búsqueda... finalmente lo encontró.
Lucy fue liberada el día que Mario cumplió 9 años, le costó 2 años encontrarlo entre aquella pandilla de delincuentes, habían salido del Tirol y acabaron en Calabria.
Lucy con su hijo decidió irse a América porque allí tenía un hermano. Fueron a Filadelfia. No aprendió a leer hasta los trece años, y dice: "Pero entonces ya sabía todo sobre la vida: me las había ingeniado para sobrevivir".
Estudió, progresó...palabras suyas. "Siempre he pensado que lo que aprendí entonces con aquellos ladronzuelos, me sirvió después como investigador: una cierta intuición del porvenir"
Capecchi siempre sonríe. Dejó atrás una infancia dura. Todo lo que le fue adverso, le sirvió para crecer.
En todas las fotografías que he visto de él, en todas está sonriendo.

Yo como madre que soy de hijos mayores a los que creo que todavía les hago falta, me imagino a este niño y a otros muchos como él, con cuatro o cinco años vagando solitos por las calles en busca de algo que comer, medio desnudos y descalzos...he llorado y casi he pataleado, no puedo soportar ver un niño sufrir, ellos no han hecho nada malo, quizá algún día lo hagan y luego lo lamentaremos.
Y su madre, cuanto sufriría hasta que lo encontró.
 ¿Y los sinvergüenzas de los granjeros? A un niño no se le pone en la calle, menos aún siendo tan chiquitín...
Mi admiración al excelentísimo señor Don Mario Capecchi, premio  Nobel. Y a su señora madre (si es que vive todavía) un beso de otra madre y de muchas madres...

lunes, 23 de enero de 2017

Hurto o robo?

A mi me da igual la palabreja, robo, sustracción o hurto, el caso es que yo lo considero un robo con todas las letras. Lo peor de todo es que él o la ladrona o ladrón, además de eso, son tontos, pues "pringarse" en una planta por muy bonita que sea o te guste, vuelvo a decirlo es...de tontos.

Hoy estoy muy "cabreada". Será quizá por aquello de que estoy convaleciente de un buen "catarrazo" y estoy muy sensible el caso es que me siento fatal (quizá sea un poco exagerado). Veréis...

Tengo en mi terraza muchas  plantas y muy bonitas, será porque las cuido mucho y ellas me lo agradecen. Además del riego las abono una vez al mes y  claro eso hace que estén, como ya digo, preciosas.
Una de ellas es una Esparraguera preciosa, la tengo ya muchos años, incluso he sacado esquejes para regalar, el caso es que llama la atención:
Vivo en un bajo, mis ventanas y la terraza dan al jardín de la comunidad y están a poco más o menos de una altura de dos metros del césped. Más de una vecina se ha parado a ver mis plantas. Un vecino un día me dijo que tenía la terraza que parecía un vergel. Pues bien. Aunque estoy un poco "pachucha" no he dejado de ver y regar mis plantas casi todos los días a pesar del frío.
 Me levanto esta mañana y cuando voy a la terraza...veo que mi linda esparraguera no está. Casi me pongo a llorar, no por lo que vale la planta, sino por la acción de una vecina que estoy casi segura que ha sido ella la "robona".
En este jardín solo podemos entrar los comunitarios con nuestra propia llave. La vecina sospechosa ya me había dicho varias veces: - Te voy a robar la esparraguera...yo lo tomé a guasa.

Bueno, como hoy me siento tierna y a pesar de que no se hacer poesía (pido perdón a todos los que la hacéis también), la pongo para que veáis mi estado de ánimo, va por mi esparraguera:

En la terraza estaba
encima de una mesita
mi esparraguera preciosa
frondosa, verde y bonita.
 
Como a todas las plantas
la he cuidado con esmero
pero ella estaba de adorno
como si fuera un florero.
 
Las vecinas la miraban
al pasar por el jardín
unas, con muy buenos ojos
alguna, con envidia y mal fin.
 
Todos los días al salir a la terraza
los buenos días les daba
a la esparraguera...
y a todas las plantas.
 
Al salir por la mañana
un día frío de Enero
vi que mi planta no estaba
en el sitio del florero.
 
Sentí pena por la falta
de mi linda esparraguera y,
también por la mano
que la robó desde fuera.
 
No siento odio hacia
 quien me la robó
solo un deseo...
que la cuide como yo.
 
Yo la regaba, la cuidaba,
la quería, la mimaba...
 
Mi esparraguera bonita
solo le pido al Señor
que donde quiera que estés
te cuiden con... AMOR.

No es que sea de premio pero casi me cuesta llorar mientras la escribo y recuerdo mi plantita.


martes, 17 de enero de 2017

San Anton

Hay un refrán que dice que "Hasta San Antón,Pascuas son" yo me he tomado este refrán al pie de la letra pero no ha sido sino por una fuerza mayor, pues los Señores Reyes Magos, en vez de traerme buenos regalos, me dejaron un enorme resfriado, mitad de gripe y un cuarto de bronquitis.
El día seis después de llegar a casa de misa, me tuve que meter en la cama. Mi cuerpo no era cuerpo, era...bueno, no se que era. Nunca me había sentido tan mal aunque no tenía fiebre, que parece que la fiebre lo pone todo peor. Me acosté y estuve 72 horas durmiendo.
 Después de todos estos días, hoy día de San Antón, me he podido levantar.
Ya casi estoy bien pero no salgo de casa para nada y hasta el día de hoy no había quitado el Belén. Por eso digo aquello de que hasta San Antón...pascuas son.
Me  ha dado pena quitar el Belén pero ya creo que era tiempo de hacerlo, claro que además de pena no tenía ni ganas de hacerlo pues ya se sabe la que se arma.
Lo primero es preparar la caja donde va todo metido. La he puesto encima de una mesa pues ya me cuesta trabajo colocar las cosas si está en el suelo. He guardado todo lo que vale en su sitio. Figuritas, corcho, musgo, luces, la fuente etc.,etc.
Pero resulta que me pasa como a aquellos relojeros malos, que les sobraban piezas, pues eso me ha pasado a mi.
Cada año me cuesta más meter todo en la caja, no se como me las arreglo pero me cuesta un triunfo organizar dicha caja, hoy por fin...la he cerrado.
Como me cansaba he tardado mucho en recoger todo, ya lo tengo dispuesto para cuando venga mi hijo que la suba al altillo hasta el año que viene si Dios quiere.
Ahora mientras me tomaba un te calentito sentada en mi mecedora, miro hacia donde estaba el Belén.
Veo el hueco oscuro y triste. Ya no está el Portal, ni el Castillo con Herodes incluido, ni las casitas con sus luces encendidas a través de las ventanitas, ni el ruido del chorro de agua de la fuente que está junto al lago donde hay una señora lavando y un niño nadando...Ya no había nada y la verdad...yo lo estaba echando de menos.
¡¡Esperemos al año próximo si Dios quiere!!

Cuando digo esta frase al despedirme  en la peluquería, siempre responde la peluquera...¡¡¡Claro que quiere!!!

Esperemos que así sea y todos sigamos siendo buenos amigos y hagamos todo el bien que podamos...

lunes, 2 de enero de 2017

Carta a los Reyes Magos

Queridos Reyes Magos.
Vamos a ver si este año leéis mi carta porque en años anteriores creo que no lo habéis hecho. Ya se que recibís muchas pero hacer el favor de leer la mía...bueno y las de todos.
Como ya os digo que creo que no habéis leído mi carta, por si acaso, os vuelvo a recordar las chucherías de nada que quiero:
 Ahora en Madrid está haciendo mucho frío, por lo tanto, ese abriguito de visón blanco que tanto me gusta me vendría muy bien. Por otra parte, si me lo dejáis en mis zapatos creo que voy a ser la envidia de todas mis vecinas cuando me vean ir al supermercado, con mi carrito de la compra y con ese maravilloso abrigo.
 Tampoco me vendría mal un gorro haciendo juego.
Otra cosa que siempre pido y nunca me llega es...un magnifico chalet en la sierra madrileña. Por eso, creo que lo voy a cambiar por uno aunque sea más pequeño, en la Costa Brava.
Si me traéis las escrituras del chale (porque una casa no cabe en mis zapatos), que no se os olvide un coche para poder desplazarme, con chofer uniformado, pues yo no se conducir. Eso sí, que sea un coche de esos grandotes donde pueda estirar bien las piernas pues el viaje desde aquí es largo...!Ah¡ Y que sea de color rojo si puede ser, sino, que sea blanco así me hace juego con el abriguito.
Como ya he cumplido los "18 años" (ahora que mi cuñada Pepi no me oye) y me canso y no tengo ganas de trabajar, mandáis una señorita de compañía, una cocinera y un guapo mayordomo, que aunque soy mayor tengo buen gusto.

Después de estas "chucherías"...sigo pidiendo:

Pido Paz, pido que se acaben esas guerras donde hay tantas personas sufriendo, especialmente los niños. Ellos no tienen culpa de nada.
Como a vosotros no os puedo engañar con la edad que tengo, ya sabéis que mi niñez fue dura, no por mi familia, porque tuve unos buenos padres, pero...era el ambiente. Había escasez de casi todo, nos calentábamos con un brasero de cisco picón en invierno y nos asábamos de calor en el verano y...eso que tuvimos suerte, la familia estaba unida y nuestros padres nos cuidaban como buenamente podían. ¡Ah, y lo mejor de todo era...que nos llevaban a la escuela. Esta era la obsesión de mi madre, que todos supiéramos leer. ¡Que poco pedía!

Siento mucho dolor cuando veo a través de la tv. a esos niños atravesando campos casi desiertos, huyendo de las balas que otros disparan. Caminando por Centro Europa, con el frío que hace y la nieve que hay...
Siento mucha pena cuando unos jóvenes van a divertirse a una discoteca y no vuelven a su casa porque los han matado a balazo limpio.
Pienso en esas madres ¡¡¡Cuánto lloraran!!!

Pienso en esas familias que van de paseo a un mercadillo navideño y vuelven la mitad a casa porque a los demás han sido atropellados por un camión conducido por un fanático.

Sigo pensando, pensando y llego a una conclusión:

Que pensando un poco.

Ya no quiero el chale, ni el abrigo de visón, ni el coche y mucho menos doncella, ni cocinera ni mayordomo. Seguiré con mi abrigo de peluche. Seguiré con mi carrito al supermercado, pero...por favor haced algo para que esos hombres de mala voluntad dejen de matar inocentes.
Muchas veces hemos criticado a Herodes pero los de ahora son peores, hacen más daño si cabe.

Mis queridos Reyes Magos, ya solo quiero... Paz, Paz, mucha Paz.