lunes, 26 de junio de 2017

El cuadro del niño llorón





Un hombre compró un cuadro que representaba a un niño llorando, se quedó tan prendado de él que no dudó, gastando sus ahorros, llevarlo a casa.
   En el lienzo podía observarse el rostro de un niño llorando con una expresividad casi única. Sin conocer su historia se podía intuir el gran sufrimiento que había padecido el pequeño, un llanto que el artista había captado con tal realismo que solo mirarlo le imbuía una gran tristeza.
   En el lienzo podía leerse la firma de un tal Giovanni Bragolin.
   Cuando llegó a casa lo colocó en un lugar preferente, lo colocó en la habitación donde dormía. Al día siguiente acudiría a la biblioteca a buscar información tal vez el lienzo era más caro de lo que él pensaba.
   Al finalizar el día, el hombre se acercó de nuevo al cuadro del niño llorando, se quedó mirándolo durante varios minutos, observando con detalle su compungido gesto. Trató de imaginar que pudo hacer llorar al niño: el hambre, un castigo, tal ver la muerte de sus padres. El llanto era desconsolado pero a la vez mostraba una profunda tristeza y miedo a quedarse solo. Sí, eso debía ser, era algún huérfano de los miles que había dejado la guerra.
   Nuestro hombre se acostó en la cama mirando hacia el niño. Estaba agotado así que no tardó mucho en dormirse.
   De madrugada un leve quejido le despertó, era indudablemente el llanto de un niño, la oscuridad no le permitía ver con claridad, pero sin duda el sonido provenía del cuadro. Se levantó y pudo ver como de los ojos del niño parecían brotar lágrimas reales que goteaban hasta el suelo y habían formado un pequeño charco. Impresionado, se quedó mirando fijamente a los ojos del pequeño cuando...¡Sintió que se movían levemente para mirarle directamente.
   Se pegó tal susto que casi se cae de espaldas. Los ojos del pequeño se clavaban sobre los suyos y su gesto triste estaba enfurecido. De repente el marco del cuadro empezó a arder con una llamas tan intensas que rápidamente envolvieron la habitación...
   Héctor, que así se llama nuestro hombre, se despertó totalmente empapado en sudor, todo había sido una pesadilla, miró el cuadro y no percibió nada extraño, el niño seguía igual y no había ningún fuego a punto de devorarlo. Trató de conciliar nuevamente el sueño, pero le resultaba difícil, así que decidió ir a beber un poco de agua. Al pasar cerca del cuadro casi se cae al suelo cuando resbalo sobre un pequeño charco que había justo debajo y era idéntico al del sueño. Miró a ver si era por una gotera o alguna tubería rota, todo estaba en orden, pues ni había llovido ni tampoco se había roto ninguna tubería.
   Al llegar la mañana, se fue a la biblioteca a buscar información, no tuvo éxito, pero el estilo del artista le resultaba familiar. Tras cenar algo en una taberna de mala muerte bajo su casa, Héctor subió a su apartamento y entró en su dormitorio...
   En el suelo estaba el cuadro que parecía haberse caído y se desvistió para dormir. Pasados unos minutos, el cansancio de no haber pegado ojo la noche anterior le pasó factura y cayó en un profundo sueño.
Exactamente a la misma hora que la noche anterior un llanto lo despertó, el hombre se levantó y, como la noche anterior, pudo verificar que las lagrimas del niño salían del cuadro y mojaban el suelo.    El niño se giró y fijó sus ojos en los suyos. Héctor se quedó buscando una explicación en el interior de los ojos del chiquillo y...pudo ver lo que temía.
   Pudo ver la estampa de un orfanato italiano en la que se agolpaban decenas de niños que habían perdido a sus padres, entre todos ellos pudo ver al niño de su cuadro, llorando en una esquina de forma desconsolada. Un hombre vestido con el típico uniforme de las Camisas Negras (fascistas italianos) le retrataba sin dejar de insultarle y golpearle con sus duras botas militares cada vez que cesaba el llanto. Había algo malvado en aquel hombre pues, como si estuviera poseído, pintaba a gran velocidad y sonreía con una grotesca mueca cuando veía llorar al pequeño.
   La siguiente imagen que le vino a la mente fue la del cuadro en uno de los pasillos del orfanato.         Cuando los niños estaban durmiendo el cuadro tomó vida como en sus sueños y una bocanada de llamas comenzó a brotar del marco del cuadro, misteriosamente sin dañar el lienzo.
El fuego se propagó cerrando la única vía de escape de decenas de niños huérfanos que gritaban de dolor cuando las llamas comenzaron a quemar sus pequeños cuerpecitos. El niño del cuadro asistió muerto de miedo, desde una esquina de la habitación, como el resto de sus compañeros ardían uno por uno. Hasta que finalmente el mismo niño ardió profiriendo horribles gritos de dolor durante más de dos minutos.
   De nuevo la imagen cambió y pudo ver el orfanato devastado por las llamas, sobre los restos humeantes había un objeto que parecía no haber sufrido las inclemencias de las altas temperaturas, un lienzo parcialmente enrollado en el que podía verse el rostro lloroso del niño que había muerto esa misma noche junto a sus 26 compañeros.
   El hombre vestido con el uniforme fascista caminó sobre las ascuas del orfanato como si el calor no le afectara y recogió su obra.
   Héctor saltó hacia atrás sobre la cama con la mala fortuna que se golpeo la cabeza, el golpe pareció despertarlo de su pesadilla, ya que al mirar al cuadro este mostraba su aspecto normal, el de un niño llorando desconsoladamente.
Pero sabía que no había sido un sueño, un pequeño charco bajo el cuadro delataba que lo que había vivido era real...

Mi sentimiento y dolor a todos los niños, mujeres y hombres que han muerto en los incendios de hace unos días. Unos en Londres, otros en Portugal y...mi admiración y aplauso a esos maravillosos bomberos de unos y otro lugar pero muy especialmente a los de Portugal que, exhaustos de cansancio se tiraron a descansar en medio de la calle.
Ya nos ha llegado a nosotros también pues lo tenemos muy cerca de Doñana, el pulmón de Europa y que según parece ha sido una mano criminal quien lo ha provocado.

Quiero saludar a una encantadora amiga argentina que vive en Australia y que me manda los comentarios a través de Messenger, gracias Zulma.



lunes, 19 de junio de 2017

La realeza también sufre

Aquí no se salva nadie de reír, llorar, sufrir, padecer y algunas veces huir:
   En estas fechas hay varios soberanos que cumplen años ( claro no voy a ser yo sola quien se hace mayor). El día 16 de junio, el rey Simeón de Bulgaria ha cumplido 80 años. Algunos diréis que nada os importa a vosotros si este señor cumple años o no. Pues bien, ocurre que para mí, es uno de los personajes que más ha sufrido en nuestra reciente historia, os cuento:
   Este señor vive en Madrid desde el año 1951 cuando, en compañía de su madre, la reina Juana de Saboya y su hermana María Luisa, llegaron a España acogidos por Franco.
   Habían sufrido un largo y penoso exilio por Estambul y Alejandría. Simeón solo tenía 6 años cuando su padre, el rey Boris, murió envenenado por Hitler, con quien se había entrevistado unas horas antes, el 28 de agosto de 1943.
   Tres años después, un falso referéndum puso fin a la monarquía.
   Estudió Derecho y por supuesto se codeo con toda la aristocracia española y muy concretamente con la madrileña.
   Entre el grupo de jóvenes aristócratas, estaba una linda muchacha llamada Margarita Gómez Acebo, huérfana de padre y madre. Sus padres y su abuela fueron asesinados en 1936, al comienzo de la guerra civil, por los comunistas, cuando ella tenía solo 1 añito.
   A mí, aunque a algunos les pese, me caen muy bien aunque sean reyes, marqueses o como decía don Paco Martínez Soria, "Dinamarqueses".
   Resulta que estando yo haciendo el Servicio Social, que solo lo hacían las niñas de papá para tenerlas entretenidas y las estudiantes, que nos lo exigían. Tuve por compañeras a varias jóvenes de la alta sociedad, yo por supuesto era de la más baja ya que mi padre era Policía, pero los de ellas eran, de Ministros para arriba. Pero no sé por qué, todas ellas me tenían en gran estima. Y nadie se dio cuenta de mi condición mas humilde.
   Esto duró seis meses, estábamos en un taller que hacían bordado de Lagartera. Había unas buenas maestras pues luego el producto se vendía a tiendas especializadas. Esto me vino muy bien, pues luego me hice unas bonitas mantelerías para mi ajuar y que aún conservo.
   Yo en esos momentos estaba haciendo oposiciones para Telefónica. donde me exigían el certificado del Servicio Social. Saqué plaza y tenía que irme a Barcelona, eso si, con más sueldo que las de Madrid, pero mi señora madre, que era la que llevaba los pantalones en casa, dijo que de eso nada, que una jovencita de 18 años no iba a vivir sola tan lejos...bueno y más cosas dijo. El caso es que después de tanto estudio y sacrificio, me quede, no a la Luna de Valencia, sino al Sol de Madrid.
   Como iba diciendo, mis compañeras del Servicio Social eran intimas amigas de Margarita, la novia de Simeón, algunas fueron a la boda y ellas me tenían al corriente de tanto revuelo. Me encantaba cuando decían los vestidos que iban a llevar a la boda, quien las iba a acompañar, que peluquero las iba a peinar. Yo me miraba mi larga cola de caballo peinada por mí y pensaba. ¿ Donde la metería yo en caso de ponerme un sombrero?.
   Por supuesto que la boda la vi por los periódicos, me enteré de como iba vestida. También, que Margarita el día de su boda llevaba prendida en el vestido la Medalla de Sufrimientos por la Patria en recuerdo a sus padres.
   Creo que tuvieron cuatro hijos varones y una hija, esta, está casada con el aventurero Kitín Muñoz, bueno no es que lo crea, es que lo sé porque los periódicos me los leo todos. También, que uno de sus hijos,  Kardam, falleció en un accidente de automóvil.
   Al pasar los años, el Gobierno de su País le devolvió sus propiedades.

De lo que leo, oigo y veo, creo que en todos los países son igual de "majos" los gobernantes, diputados  o como los llamemos. Esto que cuento ahora ya lo hice antes, pero como tengo nuevos seguidores que están "muy contentos" con sus Jefes de Estado o mandatarios, ahí va eso:

Un hombre, al pasar frente al Congreso de los Diputados de Madrid, escucha un tremendo griterío que salía de la sala. Vamos que hasta los Leones de la puerta temblaban.
   Ladrón, mentiroso, comisionista, difamador, chorizo, sinvergüenza, flojo de mierda, imbécil, timador, cabrón, corrupto, vendido, golfo, aprovechado, cara dura, falso, chupón, inútil, pesetero, estafador, vago de mierda, saqueador, gilipollas, bobo, oportunista, embaucador, tramposo, hijo de la gran puta,...etc.
   El hombre asustado le pregunta al guardia de la entrada:
   -Señor, ¿Qué pasa dentro? ¿se están pegando?
   -No, responde el guardia. ¡¡¡Yo creo que están pasando lista!!!


     Sin comentarios...¿O si?



lunes, 12 de junio de 2017

Lágrimas y sonrisas

Hoy es el último día de festejos que se han celebrado en Coslada. Como tantos años no me puedo resistir a contar como se han desarrollado dichas fiestas. Yo he  participado en poco pues soy un poco rara o quizá sean los años, el caso es que mis fiestas se reducen a, lo que más me gusta, los fuegos artificiales y la fiesta religiosa, pues bien, los fuegos los vi desde la azotea del edificio yo solita acompañada por mi hijo.
Hace años todos los vecinos nos reuníamos en el jardín, pero ahora, los "niños" se han hecho mayores, se han casado, han tenido muchos niños y, lógicamente, se van al recinto ferial con los críos y sus señoras esposas.
Como es lógico mi hijo después se marchó con sus amigos y yo me baje a mi casita. Me puse un película, di una vuelta por el ordenador y terminé leyendo en mi camita tan a gusto.

Todo esto se puede catalogar de sonrisas y jolgorio, ahora van las lagrimas para el que sea como yo, que se emociona con cualquier cosa. Bueno, no con cualquier cosa, sino con cosas emocionantes. Y así fue como me emocioné.
Como era la fiesta en honor de la Virgen del Amor Hermoso, lógicamente había que ir a la misa mayor, como todos los años. Me puse bien guapita, cogí mi bastón y mi sombrero. Uno para la caminata que tenía por delante y el otro, para protegerme del Sol que ayer era de justicia, 40º grados, durante todo el recorrido.
Todos los años han hecho una misa concelebrada por todos los sacerdotes de la parroquia principal de Coslada. También había muchos monaguillos, unas veces ha venido el señor Obispo y otras ha mandado al Vicario y al secretario. Por supuesto que el párroco anterior, Don Arturo era el que llevaba la voz cantante. El caso es que la iglesia estaba siempre a rebosar.
Este año, he aquí mi pena y mis lágrimas, solo estaba el nuevo párroco acompañado por un monaguillo. No se donde estarán los demás curas de la parroquia. Don Arturo si se donde está...
Las autoridades, como siempre, solo estaba la oposición, que son del PP. Los otros brillan por su ausencia. Yo me pregunto. ¿Los demás no podían hacer un sacrificio y acompañar al pueblo? (Para pedir el voto si están los primeros).
Cuando terminó la misa, empezó la procesión. Salió el cura, esta vez sin el monaguillo. Solito. ¡¡Que pena me dio!!
Menos mal que ni las autoridades, ni nosotros le dejamos solo.
Como todos los años (antes lo hacían las peñas taurinas, pero ahora no hay toros y  han tomado el relevo una Charanga), pues bien, al llegar a cierto lugar, esperaban a la Virgen cuatro chicas, muy guapas, que cogieron las andas y la llevaron donde las estaba esperando una magnifica banda de música. Aquí, a los acordes de la Salve Rociera y meciendo a la Virgen, fue cuando se nos hizo un nudo en la garganta y las lágrimas afloraron a muchos ojos, vi a un hombre cuarentón que lloraba a mi lado.
Seguimos caminando por las calles del recorrido. Cada vez que yo veía a un solo sacerdote, la mitad de las autoridades del Ayuntamiento y la gente que se iba "perdiendo" por el camino, me daba congoja.
Entonces me acordé más de Don Arturo, estuvo más de 40 años al frente de esta parroquia. Siempre rodeado de niños, jóvenes y menos jóvenes y ya no pude más.  Me calé más el sombrero y con las gafas de sol creo que no vieron mi llanto. (Creo que ya sabéis que después de la paliza que le dio un maleante, está en una residencia).
Cuando de vuelta llegamos a la iglesia, creo que íbamos unas veinte personas acompañando a Nuestra Señora La Virgen del Amor Hermoso.
Mientras entraba en la iglesia al compas del Himno Nacional interpretado por una magnifica orquesta de trompetas y tambores, en silencio, dije. "Hasta el año que viene, si Dios quiere"



Antes de entrar en la iglesia, nos obsequiaron con un bonito abanico por si teníamos calor. Como veréis, aunque es de cartón, lo mejora la imagen de la Virgen.

Voy a poner un chiste para reírnos un poco. (Que falta nos hace)

Venancia dice a su amiga. ¡Ya se porque estoy engordando, es el Shampoo! Hoy me di cuenta de que en el envase dice " para dar cuerpo y volumen" así que desde hoy voy a bañarme con lavaplatos, que dice. "Disuelve la grasa, hasta la más difícil".

-Carmen estás enferma? Te lo pregunto porque  he visto salir a un médico de tu casa esta mañana.
-Mira vieja sapa, ayer por la mañana vi salir a un militar de la tuya y no estamos en guerra ¿Verdad?

Una señora va a sacar el pasaporte. El funcionario de turno le pregunta.
-¿Cuantos hijos tiene, señora?
-Diez.
-¡Como se llaman?
-Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo, Bernardo.
-¿Todos se llaman Bernardo? -¿Y como hace para llamarlos cuando, por ejemplo, están jugando todos fuera?
-Muy simple, grito Bernardo y todos entran.
-¿Y si quieren que vengan a comer?
-Igual. Grito Bernardo y todos se sientan a comer.
-Pero si usted quiere hablar con uno en particular. ¿Como lo hace?
-Ah,¡ En ese caso, lo llamo por su apellido.






lunes, 5 de junio de 2017

En Egipto y en España

Ocurrió en Egipto y también en España. No igual, pero parecido:
Un egipcio árabe musulmán mato a su esposa porque la encontró leyendo el evangelio, la sepultó en una cripta (como se hace en Egipto). No contento con esto, también sepultó en la cripta a su bebé recién nacido y a su hija de 8 años, "vivos".
Dijo a la policía que un ladrón asesinó a su familia y que los sepultó porque pasaron varios días y se estaban descomponiendo.
Quince días después de lo sucedido, un tío, pariente de él, falleció de causas naturales y la familia procedió a sepultarlo en la cripta del musulmán. Tuvieron que abrirla para sepultar el cuerpo, cuando descubrieron a la niña y al bebé...¡Y estaban vivos!
Todo el país estaba en shock y el hombre será ejecutado según las leyes musulmanas egipcias.
La policía preguntó a la niña ¿Como hizo para sobrevivir 15 días encerrada y con su hermanita bebé?
Ella respondió muy naturalmente:
"Un hombre que usaba ropas brillantes y tenía heridas en las manos, venía todos los días para alimentarme y siempre despertaba a mi mamá para que le diera el pecho a mi hermanita".
La niña fue entrevistada por una conocida periodista de una tv. nacional egipcia, que tenía el rostro cubierto por un chador según la costumbre musulmana.
La niña dijo esto en la tv.
"Fue el Jesús que me contaba mi mamá quien vino a cuidarnos, ahora se que  Él hace cosas así, mi mamá me lo contaba, las heridas que Él tenía en las manos eran iguales que las que mi mamá me contó que le hicieron cuando lo crucificaron, pero está vivo, yo lo vi y me salvó a mi y a mi hermanita".
Quedó claro para todo Egipto que esta niña no podía inventar esa historia y que vivieron un milagro verdadero.
Los lideres musulmanes tendrán un trabajo dificultoso para explicar esta historia.

Este caso se vio en la CNN News, una noticia desde Egipto. Y como veréis, no hace mucho que ha ocurrido ya que tenemos a la tv. de testigo.

Aquí en España también tenemos a muchos "angelitos padres"
Hace unos días (seguro que lo sabéis, pues ha salido en prensa y tv.), un "papá muy majo" asfixió a un lindo bebé de 6 meses y le dio tal paliza a la madre que todavía está en el hospital.

No hará más de dos semanas que, un maltratador, asesino y desalmado, mató a su propio hijo de 11 años, solamente por hacer sufrir a su exesposa, seguro que lo ha conseguido, hemos sufrido todos, ¡Cuanto no estará sufriendo esa madre!.

No nos podemos olvidar al pedazo de...lo que sea, cada uno poner un calificativo. Me refiero al maltratador y asesino que no solamente se conformó con asesinar a sus niños, sino que los quemó en su propio jardín.
Este caso me costó mucho creerlo, todos los días cuando salía por tv. el abogado que tan bien lo defendía, yo me decía:
"El hombre tiene razón, no es posible que haya hecho eso que dicen, seguro que se los han raptado", yo sola me conformaba y tardé mucho días en creerlo. Ahora después del tiempo que ha pasado, si lo creo.

También hace unos días encontraros a un chaval de 13 años en un bosque, por suerte vivo, se había hecho un cobertizo y estaba escondido en él, pues estaba huyendo de su querido "papá".
¿Es que no tienen sentimientos algunos hombres?
...dejémoslo aquí.

No voy a seguir pues va a parecer que estoy haciendo una crónica de sucesos y a lo peor alguien no va a dormir esta noche.

lunes, 29 de mayo de 2017

Dos mujeres

Quiero hacer un homenaje a las mujeres y voy a empezar hoy mismo. La primera de hoy es una mujer de carrera, inteligente, trabajadora, estudiosa, y...bueno voy a contar lo que hizo:
Esta mujer que se llamaba Virginia Apgar, inventó el test que lleva su nombre y que redujo la mortalidad infantil. Curiosamente no tuvo hijos.
Cada minuto nacen en el mundo 253 bebés y, aquellos que lo hacen en un centro médico, antes casi de abrir los ojos, pasan la primera prueba de su vida para detectar de manera temprana cualquier problema que pudiera poner en riesgo su salud y que fue inventado en 1953 por una mujer: el test Apgar.
"Ningún recién nacido va a dejar de respirar en mi presencia".
Esto lo dijo en una época en que la mortalidad infantil en EEUU era superior a la de Europa. La llegaron a llamar, "El ángel de los neonatos".
Su biografía es muy extensa, pero como ya he contado lo principal, voy con la otra mujer:
Esta era mi tía Crisantas.
A ella le voy a dedicar más tiempo porque también se lo merece. No tenía ni carrera universitaria ni siquiera sabía leer. Su padre, mi abuelo, al no tuve el placer de conocer, decía que las mujeres no tenían que saber leer. Opinión de muchos hombres de aquella época.
Mi tía Crisantas era una encantadora mujer. Vivió casi toda su vida en Campo de Criptana (Ciudad Real), su esposo era el molinero de dicho pueblo y a ella le llamaban, la molinera.
Como era hermana de mi madre la visitábamos de vez en cuando. Una de esas veces tuve la suerte de vez el molino en acción. No os podéis imaginar la hermosura de ver aquellas cuatro aspas dando vueltas a la velocidad del viento, que por cierto era muy fuerte aquella noche, y el ruido que hacían, Todavía lo siento si cierro los ojos.
Con el paso del tiempo los molinos dejaron de trabajar y...mis tíos también.
El molino lo heredó mi tío de su padre que a la vez lo había heredado de su abuelo. Cuando dejaron de moler, no sabía que hacer y todos los días seguía subiendo al cerro a ver su molino. Se sentaba a su sombra y allí acudían muchos de los mayores del pueblo a pasar las mañanas y las tardes.
Un día el Ayuntamiento le propuso que dejara visitar el molino a los turistas y él aceptó. Para que todo estuviese perfecto el Ayuntamiento le compró un traje como los de los guardas forestales...¡¡¡Que guapo estaba mi tío!!! ...Bueno, guapo, guapo la verdad es que no lo había sido nunca, pero mi tía no se cansaba de mirarlo con una gran sonrisa en los labios.
A finales de los años sesenta o principio de los setenta, siendo Ministro de Información y Turismo don Manuel Fraga Iribarne, a las autoridades se les ocurrió (para matar el tiempo), ir a visitar los molinos de Campo de Criptana.
Para acompañar a un ministro iba mucha gente. Además del señor Fraga, iba el Gobernador de Ciudad Real con todo su séquito. El Ministro con todo su séquito. No iban a ser menos los del pueblo, así que iba el Alcalde...con todo su séquito. En fin, una enorme comitiva.
Como se presentaron de improviso a las autoridades del pueblo no les dio tiempo de preparar nada y mucho menos de avisar a mi tío. ¡Lo pillaron con sus pantalones de pana, su camisa de rayas, un palillo en las comisuras de los labios y su sombrero de paja!
Él, ni se inmutó, cuando llegó la comitiva a la que ya se había unido la mitad del pueblo, hicieron las presentaciones, mi tío, dirigiéndose al Ministro, le dijo:
-Señor, tengo un traje muy bonito y nuevo en el baúl, pero no me lo pongo para no estropearlo.
Todos se sonrieron...menos el Alcalde.
Les enseñó con orgullo su molino "El Burleta" y luego fueron visitando los demás.
Aquí, entra mi tía:
Como los molinos estaban situados en alto y un poco alejados del pueblo, aunque no mucho, uno de los secretarios del Gobernador le dijo a la tía Crisantas:
-¿Por aquí hay muchos ladrones, verdad?
Ella le contesta:
-No señor, ya no hay ladrones aquí, ahora están todos en el Ayuntamiento con la "FILOGRÁFICA".
El buen hombre, creyendo que había oído mal, le volvió a preguntar:
-¿Con que ha dicho señora?
Ella muy seria y muy digna, le volvió a repetir lo que el hombre quería oír.
-Le he dicho, que ahora están todos en el Ayuntamiento con la "Filográfica!
Los que la oyeron, sonrieron prudentemente. Pero este hombre y durante todo el tiempo que duró la visita, no paró de decirle que repitiera la palabreja, seguro que la quería memorizar.
Cuando me contaron mis primos esta anécdota, no paramos de reír, mi tía seguía en sus trece diciendo la palabra...Filográfica...
No había modo de enseñarle a decir...Estilográfica.

Dos mujeres. Una estudiosa, inventora y mundialmente conocida. La otra. Una mujer de la Mancha, analfabeta, trabajadora y cargada de hijos. Pero para mí las dos son iguales, cada una en su saber.

lunes, 22 de mayo de 2017

De todo un poco

Esto va a parecer una entrada de mercadillo. Y eso que no suelo visitarlos, pero como tengo muchas cosas que contar lo haré por partes.
Una de las partes empieza el sábado cuando me invitaron a pasar el día mis amigos Juan y María, estos son el Psicólogo que tanto me enseña y su esposa. Era una reunión más bien de jóvenes cuarentones pero estábamos algunas mamás de dichos cuarentones. Después de hacer las presentaciones, comer, bien comidos y esperando el café, no se le ocurre al Psicólogo otra cosa que poner atentos a todo los amigos para que yo les contara aquellas horas nocturnas que pasamos mi hijo y yo cuando una maldita rata entró en casa. No me hice de rogar. Lo conté a mi estilo y exagerando todo lo que pude. No os extrañéis si os digo que más de uno se revolcaba de risa. Cuando terminé con mi perorata y aprovechando que no se iba a negar, le pedí que me diera una de esas clases tan magistrales que el sabe y que hoy pensaba yo poner en mi blog para distraer a mis amigos un poco. Lo hizo. Y pude tomar apuntes de estos dos relatos:

CATÁSTROFES QUE NO LO SON.

En una pequeña aldea vivía un sabio. Un día, el suelo apareció plagado de gallinas muertas. Entonces los aldeanos fueron en comitiva a preguntarle la razón de ese extraño fenómeno. " ¿Qué cree usted que es esto, una maldición?". A lo que él respondió: No os alarméis. No puedo deciros por qué, pero es por vuestro bien".
Los vecinos se marcharon algo disgustados con esa misteriosa respuesta, pensando que el hombre que tanto admiraban estaba perdiendo la razón. Pero, para su sorpresa, al día siguiente todos los perros cayeron desplomados. Y de nuevo se encaminaron hasta la casa del sabio, que volvió a tranquilizarlos asegurándoles que, aunque costara creerlo, esto también era para bien de todos. La misma escena se repitió al tercer día, cuando se apagaron todos los fuegos.
Pero lo peor estaba por suceder. Días después, una banda de asesinos llegó al pueblo y todos los habitantes se ocultaron temiendo por sus vidas. Pero el jefe de los malhechores dijo:
"No hay gallinas, ni perros. No sale humo de las chimeneas. Vámonos, aquí no hay nadie".
A veces suceden cosas que interpretamos como una catástrofe pero, tras una gran pérdida, la vida también te puede traer cosas buenas que no esperabas.

EL CIELO Y EL INFIERNO.

Erase una vez un fiero samurái que había oído hablar del Cielo y el Infierno, pero que no entendía muy bien qué era eso. Por ello, uno de sus colegas le recomendó que fuera a visitar a un monje que vivía en una cabaña en la montaña. Este hombre, con fama de sabio, aclararía sus dudas.
Cuando llegó al lugar, el samurái pateo la puerta y entró bruscamente en el humilde hogar, mientras el ermitaño estaba sentado en el suelo haciendo caligrafía. Sin siquiera presentarse, el guerrero le soltó:
" A ver, decidme cuál es la diferencia entre el Cielo y el Infierno".
  Como el monje seguía sin hacerle caso, el samurái insistió en la demanda, recibiendo esta contestación:
"Te escuché, pero no tiene sentido contestarte porque eres demasiado tonto para conocerlo".
Esta respuesta le enfadó tanto que sacó la espada amenazándole. En ese momento, el monje miró hacia arriba, sonrió y le dijo:
"Eso es el Infierno".
Y el samurái, comprendiendo que su vida era un constante enfado, dejó caer la espada y se dirigió al buen hombre, esta vez con sumo respeto, para decirle:
"Gracias por exponer tu vida para abrirme los ojos". A lo que el humilde hombre respondió:
"Eso es el Cielo". Porque el Cielo y el infierno no están tras la muerte, sino que son como uno vive.

Después de varias clases, que yo anoté, para contaros otro día, empezaron a contar chistes...de suegras. La verdad es que tenían su gracia y también apunte alguno:

-Pepe, te veo muy preocupado.
-Es que por poco atropello a mi suegra.
-Te fallaron los frenos?
-No, no, el acelerador.

Dos novios en la feria.-Mariano me llevas a subir a la noria?
-Mejor vamos a ver a tu madre, que marea lo mismo y es gratis.

La suegra a su hija.-Ayer tu marido vino tan borracho que se confundió de habitación, se metió en la mía y me hizo el amor.
-Y tu no dijiste nada????
-Ya sabes que no me hablo con el.

....Y siguieron así hasta las tantas...Ya contaré alguno otro día, no quiero cansaros.

lunes, 15 de mayo de 2017

Ni toros, ni rosquillas

Estamos en plenas fiestas de San Isidro patrono de Madrid. No se pueden aguantar tantas fiestas y comilonas, sin dejar atrás...los toros.
Hace ya mucho tiempo que no voy a los toros, ya casi ni me acuerdo de como va la cosa. Pero hoy, aunque solo sea por "chinchar", le he dicho a mi hijo que quería ir a los toros. Me ha contestado.
-Si, a los de Carabanchel.
Ya sabéis, como dice la canción de "la Casta y la Susana". Claro como el es animalista y anti taurino, no puede ver que hagan sufrir a un animal pues claramente me ha dicho que no. Ya os acordaréis de aquel día que os conté, cuando entro una rata en casa y lloro mientras le daba escobazos para que saliera a la calle. Por supuesto que no la mato aunque yo le decía, ¡mátala, mátala! claro que yo estaba subida a una silla, por si acaso.
Bueno el caso es que me he quedado sin toros. Os confieso que no me apetece nada ver una corrida, quizá es porque me he vuelto más sensible con la edad.
Como he visto la cosa un poco turbia he subido a casa de mi vecina Ana a preguntarle si iba a ir a la procesión, me ha dicho que no tenía nada pensado pero que si quería nos íbamos las dos. No me he hecho de rogar y hemos quedado para las dos juntitas irnos a ver al Santo.
Mientras íbamos en el tren hacia la Puerta del Sol para coger buen sitio para ver todo bien, le he contado varias anécdotas que ya he contado otros años y hoy no me he querido repetir.
Se ha reído mucho cuando le he contado que, allá por los años cuarenta, que teníamos una gran sequía, decidieron las autoridades civiles y eclesiásticas sacar a San Isidro en procesión a ver si llovía, pues estabamos en el mes de junio y no había caído ni una gota.
Fueron gentes de todos los barrios de Madrid y pueblos de alrededor, que hoy se dice...La comunidad de Madrid.
El caso es que todo el mundo rezaba, cantaba, mal, pero cantaba. Ese día también estaba yo junto con todos mis hermanitos. Digo hermanitos, porque yo soy la mayor y no tendía más de 11 años, detrás de mi iban 5, después siguieron llegando hermanitos.
Como iba diciendo, las gentes de Madrid y los que vinieron de fuera, cantaban y cantaban. Yo no se si sería porque lo hacían muy "requetemal"  o porque el bueno de San Isidro se canso de tanto canto y tanto rezo, cuando nunca lo visitaban estando siempre en su hermosa Colegiata. El caso es que empezó a caer tal tromba de agua que la gente no sabía que hacer.
El primero que salió hacia los soportales de la plaza fue el señor Alcalde, entonces era el Conde de Mayalde, por supuesto que le siguieron todos los demás, pero no quedó ahí la cosa, tanto corrieron a refugiarse de la lluvia, que dejaron solo al Santo en medio de la hermosa plaza Mayor de Madrid.
Mientras le contaba estas cosas a mi vecina y amiga, ya vemos aparecer la procesión: llegan unos señores vestidos a la usanza del siglo XVIII, la guardia Municipal con sus vistosos uniformes con plumero en el casco y todo, las autoridades eclesiásticas, pero...hoy, no aparecen las autoridades civiles igual que cuando yo era pequeña, ahora, todo ha cambiado y piensan de otra manera. Me ha dado pena.
Ya veíamos casi el fin del acto cuando Ana y yo, las dos a la vez, decimos: ¡Las rosquillas!
¡¡Como nos íbamos a ir sin probar las rosquillas del Santo!!
Como la pradera donde está el jolgorio nos pilla un poco lejos y las dos tenemos ya ...unos añitos. Decidimos comprar las rosquillas, ya sean tontas o listas, en la misma Plaza Mayor. Como dos fieras nos vamos hacia una tienda en la cual había cola para comprar. Nosotras, como dos hambrientas aligeramos el paso para no quedarnos sin ellas...entonces...Ana mete el tacón del zapato en una rejilla del alcantarillado y al echar el otro paso...cae al santo suelo.
Yo, que soy una escandalosa, pego un grito que se debió de oír en diez kilómetros a la redonda, La gente va enseguida a ayudarnos, Ana sigue en el suelo, el zapato metido en un agujero. Cuando la levantan tiene el traje lleno de barrillo y agua. ¡Está hecha una pena! Alguien llama al Samur que está muy cerca.
 Aparecen los sanitarios. No tiene heridas lo que tiene ella y yo  es un apuro que no nos tenemos. Le preguntan cosas, tales como si ve bien, si siente mareo, que donde le duele, que si patatín que si patatán.
Resumiendo...hemos aparecido en Coslada en una ambulancia y...sin rosquillas.
Esto es lo que les ha ocurrido a dos buenas "chicas" que quería ver la Procesión de San Isidro y comer las ricas rosquillitas.
 
 
Y estas son las riquísimas rosquillas que nos hemos perdido. ¿Os gustan?  Pues ya sabéis donde están,  en M A D R I D.
 
 
Aquí os esperamos. ¡Pero tened cuidado! Muchos de los que vienen...se quedan.