lunes, 23 de octubre de 2017

No se si llorar o reir

Estoy en un estado de lloros o risas. Mas bien lloros. Me hacen llorar los políticos, las situaciones que estamos viviendo en España y que no finalizan así como así.  Y para rematarlo, casi me hace hoy llorar mi dentista. Si, la señorita dentista que me está dando mas largas que un día sin pan.
No voy a contar todo lo que esto me está suponiendo, no lo cuento porque luego mi cuñada Pepi dice que no hay nadie que exagere como yo y algunas de mis seguidoras también dicen que todo me pasa a mi. ¿Será verdad? ¿Será cierto que a nadie le pasa lo que a mi con la dentista? Bueno, me voy con otro tema y si acaso si jueves que tengo otra cita, lo largo.
Para no seguir con mis lamentos voy a contar algo que antes me ha contado  mi amigo, el bueno de Juan, Psicólogo.

CON LA BALSA  A CUESTAS.

Un hombre iba caminando con cierta dificultad por la orilla de un río, a causa de las piedras y los desniveles. Entonces se dio cuenta de que el otro lado era mucho más transitable. Llegar hasta ahí era imposible cruzando el río a nado porque la corriente era muy fuerte. Así que se detuvo, buscó algunas cañas y se construyó una balsa. Se subió a ella y, así, logró atravesar el río sin más contratiempos. Una vez en la otra orilla, le dio pena tener que abandonar la embarcación. Pensaba que construirla había sido un logro personal y al contemplarla se sentía orgulloso. Ni corto ni perezoso decidió cargarla sobre sus espaldas antes de reanudar la marcha. Pero a medida que iba pasando el tiempo, sus pasos eran cada vez más torpes y lentos. A pesar de que el camino era más fácil, se iba quedando sin fuerzas y empezó a preguntarse si cambiar de orilla había merecido la pena. No fue hasta que empezó a subir una montaña cuando se dio cuenta del desgaste que suponía llevar la barca a cuestas. Finalmente, optó por abandonarla e inmediatamente se sintió más ligero y equilibrado.
Esto mismo ocurre a lo largo de nuestras vidas, en las que para avanzar hay quien ir soltando lastre y dejando en el camino las cargas inútiles que solo nos aportan orgullo y egoísmo.

LOS CARAMELOS.

Un niño que se paraba siempre delante del escaparate de la pastelería del pueblo decidió un día entrar dentro para ver más dulces y chucherías que estaban a la venta. De todo  lo que allí se vendía, lo que atrapó más su mirada fue un bote de cristal repleto de caramelos de brillantes colores.
El dueño de la tienda, un anciano muy amable, vio al pequeño que no podía apartar la mirada de aquel frasco y le dijo:
-Mete tu mano en ese recipiente y todos los dulces que puedas coger serán para ti.
La cara del niño se iluminó con una amplia sonrisa y no tardo en introducir su manita dentro del frasco cogiendo un gran puñado de caramelos de todos los sabores: naranja, limón. fresa, piña...Sin embargo, la alegría se convirtió en enfado en segundos. Y es que, tras atrapar una gran cantidad de caramelos en su mano, no lograba sacarla por el cuello del recipiente.
El anciano intentó convencerle de que si no se conformaba con la mitad de dulces, no podía sacer ninguno, pero el niño lloró y lloró desconsolado sin conseguir todo lo que quería.
Al igual que en esta historia, muchas veces nuestro egoísmo nos acaba causando problemas que no existirían si nos mostrásemos menos ambiciosos e inconformistas.

 Sin ser tan inteligente, ni saber tanto como este Psicólogo que tanto me ayuda...Esto se lo aplicaría yo a ciertos políticos actuales...

lunes, 16 de octubre de 2017

Hogar, dulce hogar

Tengo tantas cosas en la cabeza que no se por donde empezar:
Los políticos me superan, unos y otros y estoy ansiosa por saber de una...vez como van a solucionar el tema de Barcelona. Yo lo solucionaría rápidamente pues sentiría mucho que nos quedemos sin ella todos los españoles que la queremos.
Dicho esto paso a otro tema que me tiene, no se como me tiene.
Empezaré diciendo que hace varios años se rompió el lavabo de mi cuarto de baño. Aunque tengo seguro, me daba pena dar un parte pues estábamos en una de esas crisis que no se van de España.
Pues bien, yo misma me dije:- Ya los llamaré no hay prisa.
Los años iban pasando y un día se me cayó la rasqueta de la cocina vitrocerámica desde un armario y, ¡¡ZAS!! la cocina que se casca.
 Yo sola me pregunté:
¿Y ahora que hago? Llamo al seguro...bueno mejor me espero pues como estamos en otra crisis me da pena dar un parte.
Ya tenía dos cosas rotas.
La verdad es que lo de la cocina me daba un poco de miedo no fuera a explotar el cristal. Total, pasaron otros dos o tres años hasta que me decidí y llamé. Rápidamente vino un experto, me cambio la cocina y aquí no ha pasado nada.
Han pasado otros tres o cuatro años y me he decidido a dar el aviso para que me cambien el lavabo.
Rápidamente vino un fontanero y al ver que dicho lavabo era de color, ni rosa ni beis me dice:
-Si fuese blanco se lo cambiaba ahora mismo pero este color, que se llama, visón, es raro que lo encuentre. Lo mejor que puede hacer usted es aceptar una indemnización y comprarlo por su cuenta, le van a pagar no solo la pileta sino también el mueble.
Bien, nos despedimos y a los cuatro días el seguro me manda un dinerito bastante curioso, yo pensé.
"Con este dinero me compro el lavabo, el mueble, unas botas para el agua (suponiendo que llueva) y me queda para invitar a mi hijo a comer aunque sea en una hamburguesería".
El sábado nos fuimos de compras Allá donde Sansón perdió el flequillo, pues nos habían recomendado un sitio especializado en muebles de saneamiento pero, ¡Ja! no había de color, los blancos parecían un bote, me estaba mareando de tanto coche por aquí, coche por allá. A todo esto nos habían dado las dos de la tarde.
Entonces mi hijo decide ir a otro sitio en el lado opuesto, yo le digo:
-Allí no llego, estoy mareada, ¿Cuánto tardamos? me contesta:
-Lo mismo que si nos vamos a casa, por lo tanto, te invito a comer y luego seguimos viendo lo que quieras.
Entramos a comer en un restaurante americano, "El Riss", que son especialistas en hacer las costillas, por cierto muy ricas. Digo ricas porque ya las había probado en otra ocasión.
Cuando me sirven aquel rico y apetitoso plato, con el hambre que tenía y medio mareada que estaba, empecé a comer a ver si se me pasaba. Fue en el primer bocado cuando sentí tal dolor que me quedé sin habla...se me había roto un diente.
Ya apenas pude degustar tan rico plato, estaba revuelta y "cuando terminamos de comer" ya no quise seguir buscando más el dichoso lavabo.
Al día siguiente fui al dentista, me dijo que no me preocupara enseguida se puso manos a la obra. Como ya tengo una prótesis me dijo que la próxima semana me añadían el diente y santas pascuas.
En esos momentos le dije:
-¿No me ira a mandar a casa sin dientes?
Entonces decidí que me hicieran una prótesis nueva antes de arreglarme la que tengo. ¡No iba yo a estar desdentada siete días!
La doctora que ya me conoce y es muy simpática, me dijo:
-Antes muerta que sencilla.
Resultado, el próximo miércoles me lo extraen, veremos lo que me han hecho y lo que me van a hacer.
El jueves lo contaré pero tengo un "canguis"

jueves, 12 de octubre de 2017

Empezó bien el día y terminó muy mal

Hoy es día de la hispanidad, estamos muy contentos, vamos a presenciar un desfile militar, también habrá una misa solemne, todo, para mi gusto muy hermoso.
No me he podido resistir antes de ir a misa de ver por la tv. el desfile: el Rey muy guapo, la Reina también, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, las dos preciosas y las señoras ministras muy elegantes, hasta la Alcaldesa de Madrid estaba muy bien peinada, pues siempre va con "greñas".
El desfile en si ha sido muy vistoso creo que el realizador de la tv. lo ha hecho mejor que nunca pues se ha visto a todas las fuerzas armadas magníficos. Cuando ha pasado la Guardia Civil y visto esos jóvenes de la academia de Valdemoro, mi corazón se ha encogido y mi garganta se ha hecho un nudo acordándome de como me contaba mi suegro los inicios de dicho cuerpo. Pues toda su familia de varones pertenecían a la Guardia Civil, su padre y su abuelo acompañaron al Duque de Ahumada en su fundación.
Me contó un sin fin de anécdotas, muchos sinsabores que pasaron los primeros guardias civiles por esos campo andaluces. Pasaban hambre, sed, cansancio, no veían a sus familias en muchos días. Me contó algo que no olvido nunca:
Fue durante la Guerra Civil, allá por el año 1937. Entonces era Teniente, más tarde llegó a Capitán. Pues este teniente al mando de su batallón, escuadrón o como se llame, iba una noche como otras muchas, de inspección. Caminaban por una carretera comarcal (entonces eran todas muy malas), él iba unos cuatro metros por delante de sus hombres, cuando, tropezó con un cable que se le lio entre las piernas. Dio el alto, todos se pararon. Como era noche cerrada les mandó que se marcharan de vuelta al cuartel, pues era seguro que si él seguida caminando, lo que fuese que había tras dicho cable seguro que explotaría. Ninguno de aquellos valientes le dejó solo, aunque les amenazaba con meterlos a todos en el calabozo. Uno de ellos en alta voz le dijo:
-Mi teniente, de aquí no nos movemos...y no se movieron hasta que se hizo de día y pudieron rescatarle de tan mortífera trampa.
No podemos echar la culpa a nadie, cada bando hacía lo que podía y los muchachos tan jóvenes que estaban combatiendo algunos no sabían ni siquiera por qué lo hacían.
Esta es una anécdota bélica, pero también me contó algunas un poco graciosas, como el caso de un Carabinero que me presentó un día cuando paseábamos por Badajoz, yo recién casada con uno de sus hijos, el único que había roto la tradición, (pues tenía cuatro varones y tres eran guardias civiles) ¡¡Con lo que me gustaban a mi los "civiles"!!
Pues bien, me contó que este señor carabinero, antes de serlo era pastor de cabras. Estando un día en el monte con su rebaño apareció un "señorito" que dijo se había perdido, pues estaba de cacería y se había despistado. El pastor le dijo que descansara un poco y si no encontraba a sus amigos él le bajaría al pueblo. El "señorito" acepto.
El pastor se puso hacer la comida que consistía en, migas, acompañadas de un buen vino. Cuando las migas estuvieron en su punto le ofreció un plato al "señorito" que con buen apetito y gusto comió, también se echó buenos tragos de vino de la bota del pastor.
Pasadas una horas aparecieron varios hombres aparentemente asustados, que, cuando encontraron a quien no era otro que el Rey Alfonso XIII, les cambió el color de la cara.
Después de los agradecimientos al pastor, el rey le dijo que pidiera lo que quisiera y este pobre hombre le dijo:
-Majestad, yo quisiera ser peón caminero. Eso está hecho, dijo el rey.
Como ya he dicho le conocí de Carabinero. Y es que, o bien el Rey no se enteró bien, o quien cogió la orden tampoco, el caso es que nuestro maravilloso pastor de cabras de los montes de Granada, terminó siendo Carabinero.
 Estaba de servicio en la frontera entre Badajoz y Elvas, este pueblo de Portugal.
Con este pequeño homenaje rindo honor a todos los Guardias Civiles.
Saludo en el día de hoy, 12 de Octubre de 2017 a todos los Países de habla hispana y por supuesto a todos sus habitantes.

Como ya digo, el día no ha terminado bien, pues uno de los aviones que ha participado en el desfile, cuando iba a aterrizar ha tenido un accidente y se ha estrellado. El piloto no ha saltado para impedir que callera en un pueblecito cercano a la base.

Desde hoy tenemos otro héroe, un hombre joven que deja un bebé. D E P.

viernes, 6 de octubre de 2017

Fiesta de la policía Nacional

 
Ofrenda

El lunes pasado o sea, el día dos de este mes de octubre, ha sido el Patrón de la Policía Nacional. Como hace varios años, fui invitada por mi amigo Víctor, policía.
Este año mi querido amigo ya está jubilado, pero eso no ha mermado para que se hiciera cargo de organizar la fiesta como desde hace 38 años lo viene haciendo.
Es un acierto que lo haga, pues lo hace muy bien.
El escoge a los policías que en la misa de acción de gracias, unos leen las Lecturas el Salmo y una pareja de jóvenes policías, masculino y femenino, portan la corona
de laureles en honor de los caídos.
 Este año me ha “ascendido”, ya que después de leer un policía la primera Lectura, yo leí el Salmo, que por cierto ese día era precioso.
En años anteriores me mandaba pasar el cestillo, o sea, lo que llamamos el cepillo. Cosa que me daba mucha pena pues mi cestillo no se llenaba, al contrario, iba casi vacío, era comprensible pues
tras colocarse tantas medallas, es fácil que se les olvidara el monedero. Bueno, el caso es que este año he subido de categoría.
En la misa estuvieron los policías de Coslada y San Fernando de Henares que no tenían servicio, los acompañaron un gran número de Guardias Civiles, Militares de graduación y de la Marina.
Tengo que decir con orgullo que también estuvo el coro de mi parroquia, dirigido por Malete, que canta como los propios Ángeles
Fue una ceremonia muy bonita, siempre lo es, y siempre se nos pone un nudo en la garganta, cuando por el pasillo central y a los acordes del Himno Nacional, esa pareja de policías, hombre y mujer,
pasearon la corona de laureles hacia el altar mayor donde la depositaron.
Al final se cantó “La muerte no es el final”. Esto ya supero todas las emociones. Ver a tantos uniformados firmes y cantado, no se puede expresar la emoción.
 
 
   
                                         Policías de Coslada y San Fernando
 
Acabada la ceremonia nos fuimos a un Polideportivo cercano donde impusieron medallas a varios policías, que por supuesto se las merecían.
Víctor tiene muchas, pues se las he visto en su uniforme.
Pero aunque está jubilado, no se iba a librar de que sus compañeros le echaran de menos. Le obsequiaron con una placa en agradecimiento por los 38 años que lleva ocupándose de que en este día, todo salga bien.
 ¡Y salió!
 



                                           Víctor recibiendo la placa de agradecimiento

 
Todo transcurrió perfectamente. Los militares, los policías y los guardias civiles que tenían su pecho lleno de medallas, eran de lo más agradable, sencillos y atentos a todo el mundo.
Todos  se querían hacer fotos con Víctor.
 Llegaron policías de paisano, jóvenes y guapas, pues eran femeninas, a darle las gracias por lo bien que se había portado con ellas cuando estaban de prácticas.
También llegó un compañero de Víctor lleno de medallas y que se fundieron en un abrazo. Este policía me impresionó, no solo por sus medallas, sino porque tenía algo especial.
Una de esas medallas la tenía alrededor de su cuello, con un lazo de dos colores, azul y rojo, quería saber cómo la había ganado  pues el Rey D. Felipe también la lleva. No me pude resistir y se lo pregunté.
Me dijo que se la habían concedido cuando llevaba 30 en el cuerpo. Yo me dije. “Entonces no es la misma que la del Rey. Nuestro Rey no lleva tantos años en el cargo”. ¡Dios quiera que lo consiga!
Me contaron entre Víctor y él, que se disfrazaba de maleante y se infiltraba con ellos, así se enteraba de todo lo que quería.
 
Total, que lo pasamos muy bien. Yo, como hija de un sargento de la Policía Local, antes se llamaron: Urbanos y después Municipal y nuera  de un capitán de la Guardia Civil, desde estas líneas que me ha pedido Víctor que escriba, vaya mi respeto para todos.
 
 
                       ¡¡¡ VIVA LA POLICIA NACIONAL !!!
 
                       ¡¡¡ VIVA EL EJERCITO ESPAÑOL !!!
 
                       ¡¡¡ VIVA EL REY !!!
 
                       ¡¡¡ VIVA ESPAÑA !!!








 

lunes, 2 de octubre de 2017

Cosas de hombres

Aunque tengo muchas cosas buenas que contar de las mujeres hoy les voy hacer un pequeño homenaje a hombres que se lo merecen, bueno, merecerlo lo merecen todos pues aunque soy mujer y defiendo mucho a las señoras no dejo de saber que los hombres, además de ser buenos (algunos), casi todos lo son, y además muy, pero que muy listos. También tienen sus cositas simpáticas y algunos les da por inventar cosas, muchas de ellas nos han beneficiado mucho en el hogar.
Hace unos días sin ir mas lejos, leí algo sobre Wallace Hume Carothers. Yo me pregunté quien era pues la verdad es que no sabía siquiera que mérito tenía y, la verdad, es que lo tenía y mucho.
Este señor, como todo el que aspira a algo, fue muy estudioso especialmente en la química. Le ofrecieron un puesto de profesor en la Universidad de Harvard, pero lo rechazó quizá porque en su cabecita tenía otros planes.
Este científico y su equipo en apenas dos años lograron producir varias fibras y materiales sintéticos de gran utilidad para el futuro, como el neopreno, un caucho sintético muy utilizado hoy en día, no solo para los trajes de buceo, sino también en la fabricación de muchos objetos, como neumáticos, guantes, fundas de ordenador y cintas adhesivas.
Tras la fabricación del neopreno, Wallace centró todos sus esfuerzos en la creación de un material sintético que pudiera sustituir a la seda, una cotizada fibra natural que Estados Unidos importaba de Japón.
Allá por el año 1934 tras muchas investigaciones químicas, logró fabricar una seda sintética muy practica para el uso cotidiano. ¿Y que fue lo que descubrió? Pues nada más y nada menos que el NYLON, sintetizado por primera vez el 28 de febrero de 1935. (yo no había nacido, de verdad)
Lo que más me ha gustado a mi ha sido saber de donde viene la palabra Nylon o porque ese nombre, pues bien. La palabra se asocia a dos ciudades: Nueva York (de la que utilizó las dos primeras letras, "ny") y Londres, cuya primera silaba "lon" se uniría a las siglas "ny".
Al parecer, el material se embaló para un viaje de Nueva York hasta Londres en unas cajas donde se estampó NYLON y así quedó.
El Nylon revolucionó la industria pues como todos sabemos se hicieron medias, paracaídas y otros productos bélicos e incluso la bandera de EEUU que se posa en la Luna está hecha de Nylon y también el traje de los astronautas.
Todo me ha parecido extraordinario, pero he sentido  mucho cuando he llegado al final de la historia y he sabido, que tan ilustre, ingenioso y listo hombre...el día 29 de abril de 1937, recién cumplidos los 41 años y con su mujer embarazada de dos meses, hallaron muerto a Wallace en la habitación de un hotel de Filadelfia. Se había bebido un zumo de limón mezclado con cianuro, una sustancia letal.
Su hija, Jane, nació en noviembre de ese mismo año.

Para que no estemos tristes, vamos a sonreír un por con un chistecito:

Porqué Dios inventó la menopausia?

Con la nueva tecnología aplicada para la fertilidad, una señora de 65 años da a luz a un bebé. Cuando salió del hospital y fue a su casa, llegaron los familiares a visitarla.
-¿Podemos ver al bebé? Preguntó uno de ellos.
-Todavía no, dijo la flamante madre de 65 años, "pronto"
Pasó media hora y otro de los familiares preguntó.
-¿Ya podemos conocer al nuevo bebé?
-Todavía no, dijo la madre.
Pasó otro rato volvieron a preguntarle impacientes a la madre.
-Bueno, bueno, ¿Cuándo vamos a ver al bebé?
-Cuando llore, fue la respuesta.
-¿Cuando llore? reclamaron. ¿Por qué tenemos que esperar hasta que llore?
-Porque no me acuerdo donde lo puse.........

lunes, 25 de septiembre de 2017

Inventos

Hay un refrán que dice: "Cuando el Diablo no tiene que hacer con el rabo mata moscas", yo no es que no tenga cosas que hacer, es que leo todo lo que pillo. Ya sea un periódico, una publicidad, un prospecto alguna revista y, por supuesto muchos libros.
En algunas revistas suelen poner cosas raras, tales como curiosidades o, en este caso inventos. Algunos tienen hasta gracia, yo hoy he recopilado algunos a ver si logro que os gusten y os distraigan de cosas "malas" o malos pensamientos. A ver si tengo suerte:

El jabón Lagarto.
Es muy gracioso y tiene su origen en San Sebastián el 1914, cuando las familias Lizariturry y Rezola contactaron con el inventor alemán Peter Krebitz para crear la fabrica de jabón más importante de España. Tan avanzadas eran las técnicas que los operarios exclamaban, desconfiados: "¡Lagarto, lagarto!". Y Lagarto se quedó.

El botiquín.

No creáis que viene de ahora eso de llevar un botiquín en el coche, en el bolso o en la maleta cuando vamos de viaje, no, ya hace muchos años que nuestros antepasados lo usaban. Por ejemplo, los antiguos griegos y romanos, solían llamarle "la caja del serrucho" porque guardaban en su interior un enorme serrucho para huesos. Pero hubo que esperar hasta 1828 para que un médico alemán idease el primer botiquín moderno, con desinfectante, vendas, mascarilla...

La huella digital.

Otro invento muy interesante ya que en la antigua Persia ya empleaban las impresiones dactilares para autentificar registros en arcilla, aunque no fue hasta finales del siglo XIX cuando un croata afincado en Argentina Juan Vucetich estableció los cuatro rasgos identificativos del sistema dactiloscópico que seguimos usando hoy en día.

El plato combinado.

Ahora vamos con un poco de comida, pues esto de los platos combinados que tanto nos gustan tienen su origen en el día 13 de junio de 1800 por pura necesidad, cuando un campamento militar francés recibió la inesperada visita de Napoleón. La cocina portátil había sido destruida por un certero cañonazo austriaco y el chef empezó a desesperarse, así que reunió a sus tres ayudantes y les dijo:
"Salid y traedme lo que podáis". Al rato, uno regresó con huevos y pollo, otro con unos champiñones y, el último, con un puñado de gambas. El apurado cocinero improvisó entonces en primer plato combinado de la historia, el pollo a la Marengo, y tal fue el éxito que, antes de cada batalla, Napoleón se lo hacía preparar convencido de que le daba suerte.

La harina de cucaracha.

Este plato o lo que sea, doy mi palabra de honor de que no lo voy a probar jamás, a menos que me engañen. No hay bicho que más me repugne, que ver una cucaracha aunque sea en foto. Pero sigamos con nuestros inventos.
Esta harina la idearon unos estudiantes de ingeniería brasileños como alternativa a otros alimentos básicos para hacer pan. Aseguran que contiene un 40% más de proteína que la de trigo y que la materia prima es perfectamente higiénica, ya que las cucarachas de las que se hace provienen de criaderos y se alimentan únicamente de frutas y verduras.
Digo yo como los del jabón...¡Lagarto, lagarto!

La horchata.

Hoy termino con esta rica bebida.
Se cuenta que, durante la reconquista, había varios reinos cristianos en el norte de la península. En una de aquellas aldeas le ofrecieron al rey de Cataluña y Aragón una bebida que le encantó, por lo que preguntó:
-"Qué es aixó? (¿Qué es esto?, en catalán).
-Leche de chufa, le respondió la joven que acababa de servirle.
-Aixó no es llet, ¡Aisó es or-xata. (No es leche, es oro, chata, replicó el soberano. Y con este nombre se quedó.

Ya vemos que fue un catalán quien le dio nombre a la riquísima horchata. Hoy quiero desearles a todos ellos mucha suerte y a la vez, a todos los españoles que queremos que Cataluña siga siendo una más de nuestras comunidades. Sentiría mucho tener que llevar pasaporte para entrar en Barcelona, Tarragona, Lérida o Gerona. He puesto los nombres como los estudie en el colegio, si, ya se que soy mayor, por eso mismo siento mucho las rencillas entre hermanos. Espero que cuando pase el día D, pueda coger el AVE para pasearme por las Ramblas, el hermoso puerto, ver la estatua de Colón, etc...
Sea lo que sea, ocurra lo que ocurra, deseo lo mejor para todos.


lunes, 18 de septiembre de 2017

Fiesta parroquial muy humilde.

Ayer domingo estuve de fiesta.
El jueves había sido la Santa Cruz, nombre que lleva nuestra parroquia, como no se podía celebrar pues al ser jueves trabajan, los que tienen trabajo, nuestro buen párroco lo dejo para celebrarlo el domingo. La misa fue muy bonita, además se habían reincorporado dos seminaristas que estarán todo el curso con nosotros. Hasta aquí, todo bien...después, también.
Voy a retroceder al año pasado, cuando nos invitó nuestro buen cura a una esplendida paella.
El domingo anterior, lo mismo que hizo el año pasado, después de darnos la bendición, anunció que tomaríamos algo juntos en los salones de la parroquia. También el año pasado dijo que haríamos una gran paella y más cosas...esto fue suficiente para que se corrieran las voces y ese domingo aparecieron gentes que no conocíamos ni eran de la parroquia.
Se dio el caso de que asistieron a comer la rica paella, una panda de moros, moritos y las madres que parieron a los moritos.
Yo como buena cristiana amo a todos los hermanos ya sean moros, judíos o protestantes, aunque no piense como ellos.
Estos moros o musulmanes, creo que habían ido a solicitar ayuda de Cáritas y nuestro buen párroco los invito que fueran el domingo a comer paella, eso si, exigieron que no se le echara cerdo a tan rico plato.
Llegado el domingo y después de misa y una pequeña procesión que hicimos con nuestra Santa Cruz por los alrededores de la parroquia, bajamos al salón. Allí estaban varias señoras y caballeros cocinando para nosotros y...para los otros.
Las señoras moras iban todas cubiertas con sus chilabas y velos que las cubrían de arriba a abajo. Pero tenían la boca libre...
Uno de nuestros compañeros que es cocinero de profesión estaba con su uniforme blanco y su enorme gorro, los dos blancos como la nieve. La paella olía que alimentaba, me dirigí a nuestro amigo Pedro, el cocinero, y le pregunté que ingredientes contenía la maravillosa paella, me contestó: pollo, conejo, cerdo, gambas almejas calamares...le dije:
-Creo que los amigos musulmanes no comen cerdo. Me contestó:
-Pues hoy lo van a comer...(Esto no lo sabe nuestro cura, espero que no lo lea)
Comieron los aperitivos, jamón, chorizo, queso etc. y comieron paella, vi a uno comer tres platos y...ya no han vuelto por la iglesia (?)
Ayer, nuestro párroco no pudo hacer paella, ni jamón, ni otras muchas cosas pues estamos en números rojos, yo diría más bien morados. Pero las sencillas viandas que había los que estábamos las comimos como si fuese caviar. Tampoco hubo champagne, pero hubo naranjada muy fresquita que estaba muy rica.
Fuimos muy pocos, pero estábamos muy bien avenidos, nos reímos. charlamos y nos besamos al despedirnos.
No me importa que el próximo año sea igual de humilde, estoy segura que los que fuimos, volveremos si Dios quiere.

Y ahora un chiste blanco que contó alguien:

Un loro inteligente.

Ricardo recibió un loro por su cumpleaños, era un loro adulto con mala actitud y peor vocabulario. Cada palabra que decía estaba adornada por alguna palabrota y siempre estaba de mal genio.
Ricardo desde el primer día trato de corregir al loro, diciéndole palabras bondadosas y con mucha educación, le ponía música suave y lo trataba con mucho cariño.
Un día le hizo perder la paciencia al ponerse el loro más grosero que nunca, entonces Ricardo en un momento de desesperación lo metió en el congelador.
Por un par de minutos pudo escuchar los gritos del loro y el revuelo que causaba en el compartimento, hasta que de pronto todo fue silencio.
Ricardo arrepentido y temeroso de haber matado al loro, rápidamente abrió la puerta del congelador.
El loro salió con mucha calma dio un paso al hombro de Ricardo y dijo: -"Siento mucho haberte ofendido con mi lenguaje y actitud, te pido me disculpes y te prometo que en el futuro vigilaré mucho mi comportamiento" Ricardo estaba muy sorprendido del cambio del loro y estaba a punto de preguntarle que es lo que le había hecho cambiar de esa manera, cuando el loro continuo:
-¿Te puedo preguntar una cosa?
-Si, como no!! Contestó Ricardo.
-¿Que fue lo que hizo el pollo?

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